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Ars Electronica y CE premian proyecto que mejora calidad de vida en Barcelona



Ars Electronica y CE premian proyecto que mejora calidad de vida en Barcelona
Autor del artículo: EFE

Linz (Austria) - La Comisión Europea (CE) y Ars Electrónica, el mayor festival digital del continente, han premiado hoy un proyecto que busca mejorar la calidad de vida en el centro histórico de Barcelona, con un innovador uso de macrodatos, fuentes abiertas (big data y open source) y la participación ciudadana.

Pablo Martínez y Mar Santamaría, cofundadores de la firma de arquitectos 300.000 Km/s, han recibido el premio STARTS a la colaboración innovadora dentro del festival Ars Electrónica que se inauguró este jueves en la ciudad austríaca de Linz y se celebra hasta el lunes 9.

Ambos arquitectos son responsables del plan que regula el uso del suelo en el distrito de Ciutat Vella de Barcelona y que entró en vigor en febrero de 2018 con el objetivo de mitigar los efectos que tienen sobre los vecinos ciertas actividades económicas, especialmente el turismo.

El jurado destaca que su modelo muestra cómo el uso de datos abiertos y la tecnología pueden ayudar a mejorar las políticas públicas y poner las necesidades del ciudadano en el centro de las mismas.

Con los datos acumulados han creado unos mapas que permiten ver de forma más intuitiva y clara el uso intensivo de determinados espacios o problemas como el ruido.

"En los últimos años se han disparado las actividades en el distrito por el tema de los apartamentos turísticos, el 'low cost' y el aumento del número de turistas en la ciudad", explicó Martínez a Efe en Linz.

El distrito de Ciutat Vella es muy frecuentado por turistas, puesto que comprende el centro histórico de la Ciudad Condal y en ella se encuentran lugares icónicos como las Ramblas, el monumento a Colón o la playa de la Barceloneta.

Martínez consideró que este tipo de actividades enfocadas al turista dificultan el día a día de los ciudadanos del barrio, limitando los servicios de abastecimiento y la diversidad comercial.

Otro de los puntos clave que se busca paliar es el exceso de ruido que predomina en la zona, donde se suele superar ampliamente las recomendaciones que sugiere la Organización Mundial de la Salud (OMS).

"Estamos constantemente por encima de 55 decibelios, y la OMS establece su alerta a partir de 50. Esto puede provocar patologías, desde el insomnio hasta el infarto de miocardio", alertó Santamaría.

Para evitar esto, el plan define las características que deben cumplir los establecimientos como bares o discotecas para que puedan ocupar un local disponible de la zona.

El proyecto resulta innovador al combinar la participación ciudadana, que podía proponer y votar iniciativas a través de una plataforma online, con el manejo de grandes cantidades de datos sobre el distrito, facilitadas desde la administración pública, como denuncias de la policía, datos catastrales o las transacciones realizadas con tarjeta de crédito.

Este uso de los datos para decidir políticas públicas es "una línea muy incipiente", aclaró Santamaría.

"Estaríamos perdiendo una gran oportunidad si no fuéramos capaces de utilizar todo este poder que nos dan los datos y todo el conocimiento de los ciudadanos para hacer de la ciudad un lugar mejor", añadió la arquitecta.

Gracias a ello, se pueden aplicar metodologías de análisis espacial basadas en el aprendizaje automático y la inteligencia artificial para informar, simular y redactar políticas públicas que garanticen un nivel de vida óptimo en las ciudades.

El jurado ha elogiado también la iniciativa por situar en primer lugar a los ciudadanos y sus decisiones para mejorar su calidad de vida y abordar desafíos como la gentrificación, frente a los intereses de las grandes plataformas digitales.

El objetivo, según el jurado, es "encontrar un equilibrio" entre las políticas de diseño urbano pensadas para los turistas y los otros motores comerciales y económicos de la ciudad, y aquellas que deben atender las necesidades diarias de los vecinos.

Los 20.000 euros con los que está dotado el galardón los invertirán los premiados en otro proyecto que tienen en mente y del que no quieren revelar más detalles.

Esta es la primera vez que el premio recae sobre unos españoles.

Desde 2016, la Comisión Europea reconoce cada año con los premios STARTS un proyecto en el que industria o tecnología y arte colaboran para abrir nuevos caminos para la innovación. 

 

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