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Las madres de la Escuela Nicaragua, guerreras incansables



Las madres de la Escuela Nicaragua, guerreras incansables
Autor del artículo: Proceso Digital / Por Gerardo Bustillo

Tegucigalpa –  Colmaron el acogedor y viejo patio y los pasillos de la Escuela Nicaragua en la colonia Miraflores, que resplandecía con mujeres luciendo sus vestidos de fiesta, modestos la más, pomposos algunos, pero trasmitiendo todas su espíritu amoroso y vibrante.

La mayoría de ellas trabajan, son parte de las 108 mil 687 mujeres que lideran sus hogares en Tegucigalpa, Comayagüela y sus aldeas que, en conjunto, componen el Distrito Central, de acuerdo a la Encuesta de Hogares de 2016 del Instituto Nacional de Estadística (INE).

mujeres grafico

Los niños y su bullicio complementaban el momento magnifico, en el que las maestras, mamás también, daban forma a la fiesta para celebrar el día de las madres hondureñas.

Como manda la tradición catracha que ha marcado generaciones, desde 1927, se instauró el día de la madre como fiesta nacional y la misma se marca en el calendario el segundo domingo de mayo, pero las escuelas hondureñas convocan a la fiesta el viernes de la víspera para que el domingo las celebraciones sigan en el seno familiar.  El himno a la madre se dejó escucha.

Así el viernes, en la escuela Nicaragua, se dejaron escuchar las notas del himno a la madre que salían de las pequeñas y melodiosas voces de las niñas y los niños que con emoción y fervor lo entonaron mientras sus mamás embelesadas no perdían detalle.

Todas sentadas bajo un árbol que daba sombra, pero que permitía que los rayos del sol pasaran para dar un reflejo radiante, mostraban la complacencia y la emoción de las mujeres que disfrutaron los cantos y la poesía con que les honraban los niños. Han olvidado por un momento sus labores. De las más de 108 mil mujeres que son sostén de sus familias en la capital hondureña, unas 68 mil reciben salario. La media de sus ingresos va por los ocho mil 200 lempiras.

Una pequeña estudiante de nombre Valentina dijo emocionada: “mi mamá es muy especial y desde que soy chiquita siempre la he querido, para mí siempre será la mejor madre”.

Mientras Sebastián, otro pequeño definió a su madre como buena y especial. “Le digo que tenga un feliz día”, exclamó.

A la escuela Nicaragua también acuden niños de hogares especiales que como Marly no tienen madre biológica pero su hermana Kenia la protege…a ella considera su mamá.

“No tengo mamá, me dejó, vivo con mi hermana y es como mi mami, le digo feliz día y que la quiero mucho porque ha sido como una madre para mí”, dijo Marly.

Agregó que “mi hermana me ha servido mucho, la quiero mucho, no extraño a mi mamá porque me dejó, quiero a Kenia porque es mi madre”, reafirmó.

Laura Victoria, una niña tímida definió a su madre con la palabra amor. “Mamá es amor, no sé qué decir, la quiero mucho y espero que Dios la bendiga y que tenga muchos años más del día de la madre”, expresó.

Daniela, otra estudiante de la escuela Nicaragua, le pidió a su mamá que disfrute en su día y le gracias por todo lo que ha hecho por ella… “Tiene un buen carácter y nos enseña cosas nuevas. Siempre nos reímos, aunque a veces nos regaña”, añadió.

Génesis, un pequeñita vivaz de seis años mostraba su alegría a todas luces; con mucha claridad dijo que “mi mami es mi vida, le digo que tenga un feliz día de la madre”… 

Génesis como la mayoría de los alumnos de la escuela Nicaragua, son hijos de mujeres que reciben un salario por su desempeño, las que en total suman más de 68,000 en la capital.

De acuerdo a la encuesta del INE, el ingreso del 63 por ciento de los hogares regidos por una mujer, en el Distrito Central, proviene de salarios por trabajos realizados a favor de empresas privadas, públicas o personas entre otros; al menos un 16 por ciento trabajan por cuenta propia, otras mujeres, pero en menor escala, reciben pensiones, jubilaciones, remesas o ayudas.

También ellas, esas madres, compartieron sus emociones con Proceso Digital. Tania Oliva, sentada en una silla plástica mientras esperaba el acto de su pequeño hijo, definió la fecha como “un día especial porque nuestros hijos nos dan a demostrar el amor que nos tienen, mi hijo tiene seis años y ya me dio un abrazo”, compartió. 

Agregó que “madre es una sola porque hacemos de todo, la hacemos de mamá, maestra y amiga. A todas las mamás les digo que la pasen bien y que disfruten del momento con sus hijos”.

Allí también estaba Rosaura Ramírez, madre de dos alumnos de la escuela Nicaragua, ella reflexionó remarcando la fortaleza femenina y el espíritu guerrero de las mujeres que asumen la maternidad. “Mis hijos me han dado alegría y es lo mejor que me ha pasado en la vida. Madre es una sola porque aguantamos todas las cosas que pasan en la vida como enfermedades y problemas. A todas las mamás del país les digo que debemos aprender a ser buenas”, señaló.

 Cerró conversando con Proceso Digital, Ángela machado, elegida como la madre de primer grado consideró que ser madre es una gran virtud y que es la más feliz de tener dos hijos. “A todas las madres les digo que luchen por sus hijos, mis pequeños son mi motor, me hacen salir adelante y luchar por ellos”, expresó, reflejando en su sencillo testimonio, la fuerza de las hondureñas que hacen frente a la vida dándose sin reservas por sus hijos.

En medio de la fiesta escolar aquellas madres dejaron de lado el mal sabor de la alta tasa de femicidios que de acuerdo al Observatorio de la Violencia de la UNAH registra una mujer muerta en forma violenta cada 18 horas. En 2016 se contabilizaron un aproximado de 500 muertes a mujeres, en condiciones violentas. Además el informe dice que dos mil 555 muertes de mujeres de 2005 a 2015.

grafico muertes mujeres

Tampoco recordaron la violencia familiar que cada día se ensaña contra ellas.

Así, la mañana del viernes, por un par de horas sacó de sus intensas rutinas a estas mujeres que recibieron en el sencillo acto en su honor en la escuela Nicaragua, toneladas de amor, suficiente combustible para seguir sus vidas de guerreras incansables…


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