baner por salud junio verde

nuva d19 oct

GIF Descarga nuestra app

Menu

         

¿Es posible una Identidad única digital?



Por Gabriel EPor Gabriel E. Levy B.
Académico y consultor en Temas TIC

Para Facebook, unificar los sistemas de identificación digital ha sido una prioridad histórica. Aunque el sistema de usuario y contraseña (login password) ha sido el mecanismo que han utilizado desde sus inicios los servicios en Internet, en la última década Facebook, Google y otras empresas han tratado de centralizar este proceso en sus servidores. 

Este modelo que se ha venido masificando, y hoy muchas aplicaciones y sitios web permiten que un usuario se autentique simplemente entrando a Facebook. Ahora que se ha convertido en una de las formas más utilizadas de identificación en la web, el medio social de Mark Zuckerberg está planeando dar el siguiente paso en este sentido.

¿Hacia una identidad digital y descentralizada?

Tal y como lo comentamos en el anterior artículo, “Facebook apuesta por el dinero virtual”, la compañía de Zuckerberg está promoviendo un prototipo de criptodivisa de código abierto que podrán utilizar desarrolladores de aplicaciones en Internet y que servirá como medio de pago, ahorro y transferencia de dinero. Si bien este fue un anuncio que generó conmoción, hubo un detalle que pasó desapercibido: Facebook también anunció que pretende generar una enorme base de identidades digitales para todos los usuarios de Libra, e incluso de muchos otros servicios de internet.

El impacto que traería este desarrollo lo destacó Matt Orcutt en un artículo de la MIT Technology Review, la revista de divulgación del Instituto de Tecnología de Massachusetts. Según el analista, en el libro blanco de Libra se menciona la necesidad de garantizar que cualquier usuario de esta criptomoneda pueda identificarse desde cualquier lugar del mundo con seguridad, sin depender de los casi 200 sistemas de identidad nacional que hay en el mundo.

Esto además permitiría que más de 1.000 millones de personas del mundo que no tienen documento de identidad, o que están indocumentados por su carácter de migrantes, puedan acceder a muchas transacciones de internet.

Como lo explicamos en su momento, Libra, como cualquier criptodivisa, se basa en suprimir la intermediación de un tercero (en este caso un banco) reemplazándola por una comunidad de programadores y servidores.

Es decir, mientras en nuestro actual sistema financiero cualquier transacción (por ejemplo, un pago de dinero de una persona a otra) es verificada y respaldada por un banco, en un sistema como Bitcoin la verificación de que el usuario sí tiene dinero para hacer el pago la hacen miles de personas, servidores y programas descentralizados por toda la web.

Como ya sabemos gracias a casos como el de Wikipedia, la inteligencia colectiva puede ser mucho más rigurosa y estable que la más fuerte de las empresas centralizadas. Por eso las monedas digitales prosperaron con la confianza de un sistema en el que cada transacción se convierte en un bloque de información encriptada (un conjunto de cifras muy protegidas), un block, que se va añadiendo a una cadena de estos bloques, una blockchain, distribuida por muchos computadores en el mundo.

Identidad como datos criptográficos

Tal parece que el mismo principio que se ha utilizado para validar el dinero y que Facebook pretende implementar con libra, también lo utilizará para validar la identidad de las personas, avanzando un paso mas adelante en su propósito de ser el principal validador de identidades. Esta vez buscará garantizar que una misma persona no asuma varias identidades, sino que mediante de la misma tecnología de blockchains asegurará que una persona es quien dice ser.

Hasta ahora las criptodivisas han enfrentado mucha polémica, pues no están respaldadas por valores tangibles, sino que su valor depende de la eficacia de esos cálculos que hacen estos servidores descentralizados. No obstante, blockchain sigue siendo para muchos un método prometedor que permite que las personas hagan transacciones en internet sin depender de una sola entidad. Y cuándo se habla de transacciones, no solo se habla de dinero. Como destaca el analista Javier Pastor, de Xataka, un sistema de compartir información altamente codificada y descentralizada resulta muy atractivo no solo para las finanzas y las compras, sino para muchas otras áreas.

Las historias clínicas (uno de los principales dolores de cabeza de los sistemas de salud), los derechos de autor de obras, los registros de bienes raíces y muchos servicios gubernamentales serían más eficientes y seguros si se hacen con cadenas de bloques criptográficos. Además, estarían más protegidos contra la corrupción, pues miles de servidores distribuidos por todo el mundo están encargados de verificar la validez de cada transacción.

Pero, es el terreno de la identidad digital el más interesante, porque de su confiabilidad dependen todas las demás aplicaciones. Es este monopolio, el de la verificación de identidades, el que Facebook quiere promover con el mismo proyecto Libra.

Si la identidad de cada persona y empresa queda registrada criptográficamente en múltiples servidores de internet, esta podrá realiza cualquier transferencia, compra o actividad desde cualquier lugar del mundo sin que importe de qué país es, donde está y ni siquiera si es un prófugo peligroso del Estado Islámico o un apacible pastor de alpacas en Bolivia.

Con identidad digital descentralizada, solo bastará recordar un solo nombre y contraseña para ingresar a cualquier servicio web del mundo, por supuesto siempre que estos adhieran a este sistema y es ahí donde llegan los peros. Como recuerda el analista de tecnología de Financial Times, Tim Harford, todo el sistema Blockchain, comenzando por la moneda Bitcoin, presenta fisuras importantes.

Primero, al no haber ninguna identidad centralizando la información, nadie puede recuperarla. Si uno pierde su contraseña, no le será posible recuperarla y todo el dinero, las transacciones o la información asociada se perderán, como les ha pasado ya a muchas personas que invierten en Bitcoins y otras criptomonedas.

Segundo, al carecer de respaldo de confianza, lo que se denomina en el mundo bancario una fiducia, el sistema es sensible a fraudes, pues es casi imposible rastrear a alguien con quien hiciste un negocio equivocado. Por algo uno de los mayores inversores en la criptoinformación es el mercado negro.

Nouriel Roubini, economista famoso por sus acertadas predicciones de la crisis bancaria de 2008, afirmó en una conferencia en Taiwan en julio de este año que el blockchain era una moda más, sin muchas posibilidades de progresar, y que basar en esta tecnología cualquier servicio financiero complejo puede ser arriesgado.

Para quienes comparten este escepticismo frente a la gestión descentralizada de datos, una identidad digital de este tipo sería un riesgo innecesario. Pero para muchos otros, evitaría precisamente que los datos sean utilizados para estafas, suplantaciones o campañas sucias como las que generó Cambdridge Analytica.

Muchas compañías están invirtiendo en investigación y desarrollo para la identidad mediante blockchain, y parece que, con los anuncios entrelíneas de Facebook, este nuevo tipo de identidad está muy cerca de hacerse real y útil. La gran preguntasería: ¿confiarán empresas y personas sus identidades a las complicadas y casi incomprensibles dinámicas del blockchain?

El crecimiento de las criptodivisas ha sido mucho más lento de lo vaticinado en sus inicios. Habrá que ver si el empuje y respaldo de un gigante como Facebook acelerará la transición y, en el particular caso de la identidad criptográfica, ya veremos cuantas personas estarán dispuestas a confiar su información y si finalmente decidiremos renunciar a nuestros registros tradicionales, carnés y contraseñas de correo.

https://www.technologyreview.es/s/11265/el-secreto-oculto-tras-el-anuncio-de-la-cadena-de-bloques-de-facebook
https://libra.org/es-LA/white-paper/
https://www.xataka.com/especiales/que-es-blockchain-la-explicacion-definitiva-para-la-tecnologia-mas-de-moda
https://www.bbc.com/mundo/noticias-48829091


Valora este artículo
(0 votos)

volver arriba