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Congreso Nacional aprueba nueva Ley de Cooperativas de Honduras



Tegucigalpa – El Congreso Nacional aprobó la noche de este miércoles, las reformas a la Ley de Cooperativas de Honduras que modifica 47 artículos de la anterior normativa y se agregan 14 más.
 
Los congresistas conocieron el dictamen al decreto presentado ante la Cámara Legislativa, por el diputado nacionalista, Rolando Dubón Bueso, quien aseveró las reformas a la Ley de Cooperativas de Honduras, es producto del consenso del movimiento cooperativo hondureño.

En ese sentido, un total de 47 artículos fueron reformados y 14 más por adición, a la Ley de Cooperativas de Honduras, contenida en el decreto 65-2013, aprobado por el pleno del Congreso Nacional en tercer y último debate.

Argumentó que las cooperativas favorecen al desarrollo de una economía democrática, centrada en las personas, que cuida del medio ambiente, y al mismo tiempo promueven crecimiento económico, justicia social y una globalización justa.

Las cooperativas desempeñan un papel cada vez más importante en equilibrar las preocupaciones económicas, sociales y ambientales, así como en la prevención y reducción de la pobreza e impulsan proyectos de vivienda, agricultura, transporte, ahorro y crédito, consumo y de servicios, añadió.

Las reformas a la ley son para adaptarla a la modernidad. La Ley de Cooperativas de Honduras regula las relaciones de los entes cooperativos y tiene 25 años de vigencia.

El director ejecutivo del Instituto Hondureño de Cooperativas (Ihdecoop), Marcial Murillo, explicó que la ahora antigua Ley de Cooperativas presentaba varios desfases que debían ser ajustados a las nuevas regulaciones del sistema financiero mundial.

Precisó que actualmente el 85 por ciento del presupuesto del Ihdecoop es financiado con fondos de las cooperativas y apenas un 15 por ciento por el gobierno, que lo hace a través de trasferencias trimestrales.

Mediante la enmienda, se declara “de necesidad nacional y de interés público, la promoción y la protección del cooperativismo, como un sistema eficaz para el desarrollo económico y social de la nación, el respeto de la dignidad humana, propiciar la apertura de espacios de participación para la juventud y las mujeres en igualdad de oportunidades, el fortalecimiento de la democracia, la realización de la justicia social, la defensa de los valores, los derechos humanos y la protección del ambiente”.

Se define que las cooperativas son organizaciones autónomas de personas que se han integrado voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes, por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada.

Las cooperativas serán supervisadas por la Confederación Hondureña de Cooperativas.

También, gozarán de las exenciones fiscales que graven la renta, los bienes y las operaciones de las cooperativas.

En el artículo 93, se crea el Consejo Nacional Supervisor de Cooperativas, (Consucoop), institución descentralizada del Estado, autónomo y con patrimonio propio, que tendrá a su cargo la aplicación de la legislación cooperativa y autoridad de control de los entes cooperativos, y se regirá por esta ley y demás leyes que por su naturaleza y similitud le apliquen.

Las relaciones del Consucoop con el Poder Ejecutivo, se realizarán por medio de la Secretaria de Industria y Comercio, quien dictara las políticas públicas del sector.

El órgano de dirección del Consucoop será la junta directiva que estará integrada por el presidente de la Confederación Hondureña de Cooperativas (CHC.) o su representante, quien lo presidirá; el ministro de Industria y Comercio, o su representante; el ministro de Finanzas, o su representante; el ministro de Educación o su representante; el titular de Agricultura y Ganadería o su representante; y cuatro representantes del movimiento Cooperativista electos por tres años por la asamblea general de la CHC.

El patrimonio del CONSUCOOP estará constituido por el producto de los aportes obligatorios de las cooperativas en un 0.30 por ciento de la cartera neta de préstamos, para el subsector ahorro y crédito y un 0.30 por millar de los activos totales para los otros subsectores cooperativos, en ambos casos, se establecerá un monto mínimo de aporte por cooperativa de 10 mil lempiras y un máximo 800 mil lempiras, este aporte será revisable cada cinco años y será aprobado por la junta directiva del Consucoop; quedan exentas de este aporte las cooperativas de segundo y tercer grado.

Asimismo, se nutrirá del producto del timbre cooperativo; por los bienes que transfiera el Estado y otras personas naturales o jurídicas, nacionales, extranjeras o internacionales; producto del cobro por servicios registrales y multas pecuniarias que imponga el Consucoop y el Estado aportará una cantidad similar y deberá incluirse en el Presupuesto General de la República, dicho aporte se calculará sobre los ingresos registrados por el órgano supervisor en el año inmediato anterior y la transferencia de estos se deberá realizar de forma trimestral.

Las Cooperativas que no cumplan con lo establecido en el presente artículo, serán sancionadas conforme lo establecido en el reglamento que para tal efecto emita el Consucoop.

Además, se crea el Consejo Nacional de la Mujer Cooperativista de Honduras (Conamucooph), como el órgano auxiliar técnico especializado, por medio del cual se velará por la equidad de género y el desarrollo de las mujeres cooperativistas y sus derechos.

Asimismo, se crea el Consejo Nacional de la Juventud Cooperativista, orientado a la promoción, educación, formación y participación activa de los jóvenes cooperativistas en los espacios del sistema cooperativo hondureño.

Se crea también un Registro Nacional de Cooperativas y se autoriza la emisión del timbre cooperativo, cuya emisión se hará bajo la responsabilidad y control del Consucoop, por un valor de 10, 20 y 50 lempiras.

En el artículo 122 de las disposiciones transitorias, se establece que los tribunales no podrán decretar embargo o cualquier otro tipo de medida precautoria contra los bienes, derechos o acciones de una cooperativa de cualquier grado, si no mediare sentencia definitiva y firme; sin embargo, la sentencia que se pronuncie contra la cooperativa condenándola al cumplimiento de obligaciones respecto de terceros, tendrá fuerza de cosa juzgada contra los cooperativistas en el límite de sus aportaciones.


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