baner por salud junio verde

nuva d19 oct

GIF Descarga nuestra app

Menu

         

Un libro crítico sobre la presidencia de Bush enciende la polémica en EE.UU.



Washington - El anterior presidente estadounidense, George W. Bush, jamás hubiese creído que los demócratas, que lo criticaron tanto durante su Gobierno, saltarían a defenderlo tras la publicación de un polémico libro escrito por un redactor de sus discursos.
 

La obra "Speech-less: Tales of a White House Survivor" (que podría traducirse como "Sin discurso: historias de un sobreviviente de la Casa Blanca) fue escrito por Matt Latimer y salió esta semana a la venta en las librerías de Estados Unidos.

Latimer llegó lleno de idealismo a la Casa Blanca en los últimos meses del Gobierno de Bush para encargarse de los discursos del presidente.

Antes había sido el redactor de los discursos del entonces secretario de Defensa Ronald Rumsfeld y pensaba que sus sueños se hacían realidad.

Pero no tardó en decepcionarse ante lo que describe como un ambiente caótico, que compara con el que reina en las populares series de televisión "The Office" y "The West Wing" sobre el ambiente político de Washington.

Pero lo que más debate ha causado sobre sus revelaciones han sido los comentarios que atribuye a Bush sobre sus rivales políticos, particularmente los demócratas.

Sobre el ahora presidente Barack Obama, entonces senador por Illinois, Bush habría dicho: "Este es un mundo peligroso y este gato no está ni remotamente cualificado para controlarlo. No tiene idea..."

Bush tampoco fue muy delicado, según Latimer, al referirse a la ex primera dama Hillary Clinton, quien entonces disputaba la candidatura presidencial demócrata a Obama.

Sobre la posibilidad de que Clinton ganara la presidencia, Bush advirtió de manera premonitoria..."esperen que pose su gordo trasero junto a este escritorio" en la Oficina Oval de la Casa Blanca.

Ni siquiera los miembros de su propio Partido Republicano se libraron de sus comentarios, incluyendo la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, compañera de fórmula de John McCain en las elecciones presidenciales de noviembre pasado.

"Estoy tratando de recordar si la conozco...¿Quién es...la gobernadora de Guam?".

Latimer llegó a la Casa Blanca cuando se comenzaban a atisbar los primeros síntomas de la crisis económica que llevó al país a la recesión.

Según el escritor, los discursos sobre el tema eran concebidos con el objetivo de asegurar a la población que existía un plan para hacer frente a la crisis y, al mismo tiempo, dar la alarma para que el Congreso actuara rápidamente.

Esos discursos, señala, eran tan complicados y redactados tan cuidadosamente que difícilmente la población podía entenderlos.

"No creo que hayamos comunicado ese problema muy bien, porque era muy difícil comunicarlo", señala.

Pero cuando se trataba de otros temas, los discursos eran excesivamente simplistas para que el presidente Bush no se enfadara.

"Nuestra audiencia pasó a ser el presidente, no el país", según manifiesta Latimer en su libro.

Esa situación llegó a un punto en que "básicamente estábamos proporcionando información para satisfacer al presidente", agrega.

Pero el presidente que abandonó la Casa Blanca con uno de los niveles más bajos de popularidad en la historia política de EEUU ha recibido el respaldo hasta de sus detractores, quienes afirman que Latimer revela confidencias que no debieron salir a la luz pública.

Para Paul Begala, estratega político bajo el gobierno demócrata de Bill Clinton, la publicación del libro constituye una "traición a la confianza" que se depositó en él.

Por su parte, Dana Perino, la última portavoz del Gobierno de Bush, disminuyó la autoridad de Latimer al señalar que "casi nadie en la Casa Blanca lo conocía".

Latimer defiende su obra a brazo partido y asegura haber escrito el libro para continuar una tradición en un país donde muchas personalidades publican obras reveladoras y los "entre bastidores" de la "jet set", política o artística.

En una entrevista para la cadena de televisión CNN, Latimer indicó que el objetivo de su libro fue mostrar "lo que está mal en Washington ahora".

"No tengo remordimientos. Conté la verdad como la vi y quiero que el pueblo de EEUU lea el libro y decida si estuve o no en esa habitación", indicó refiriéndose a la Oficina Oval de la Casa Blanca.


Valora este artículo
(0 votos)

volver arriba