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El neurocientífico Antonio Damasio pide más sentimientos y no tanta tecnología



El neurocientifico portugués y premio Principe de Astúrias, Antonio Damasio, posa para los medios en el edificio de La Pedrera de Barcelona, con motivo de la presentación de su último libro "El extraño orden de las cosas". EFE El neurocientifico portugués y premio Principe de Astúrias, Antonio Damasio, posa para los medios en el edificio de La Pedrera de Barcelona, con motivo de la presentación de su último libro "El extraño orden de las cosas". EFE
Autor del artículo: EFE

Barcelona - El neurocientífico portugués Antonio Damasio, premio Príncipe de Asturias de Ciencia en 2005, ha dicho hoy que "estamos tan centrados en las matemáticas, los números y la tecnología que nos hemos olvidado de lo que nos construye como seres humanos: los sentimientos".

Damasio, que es director del Instituto del Cerebro y la Creatividad de la Universidad del Sur de California y autor de conocidos libros en su campo como "El error de Descartes" y "En busca de Spinoza", ha presentado hoy en Barcelona su nueva obra, "El extraño orden de las cosas", en el que defiende que los sentimientos son la base de la cultura humana.

El libro revoluciona el paradigma sobre el origen de las emociones y las culturas, aportando una nueva visión sobre cómo cuerpo y mente están relacionados y cómo nuestras formas de organización social descienden de las formas de vida unicelulares a lo largo de millones de años.

"La novedad del libro radica en que actualmente la gente tiende a despreciar los sentimientos. Nos hemos centrado en la ciencia y la tecnología, pero en realidad la clave de todo está en los sentimientos, porque somos seres que sentimos: ésta es la clave. El resto de cosas, como el intelecto o la visión del mundo, vienen después del ser", ha subrayado Damasio.

El autor también ha aclarado el significado del título: "'Extraño orden de las cosas' viene porque en la evolución hay cierto orden: empezamos con la regulación de la vida, después con los sentimientos y, por último, con la creación de productos culturales".

Damasio ha añadido que "en el libro explico por qué tenemos preocupaciones por el mundo, por qué tenemos sentimientos y a través de ellos creamos la cultura. Es a partir de los sentimientos que surge la humanidad".

El neurocientífico ha hablado de su preocupación acerca de las problemáticas sociales actuales, las cuales ha achacado a "una gran crisis que ha derivado en un populismo que amenaza en destruir las democracias actuales".

Damasio ha reivindicado que "muchos de estos problemas no los podemos solucionar solo usando la razón o el conocimiento, sino que debemos aplicar también los sentimientos".

"La actitud basada solo en el conocimiento crea dogmatismos, de lo que viven los grandes sistemas fascistas. La parte emocional, sin embargo, es la que nos permite activar los mecanismos de negociación, que servirán para solucionar las crisis", ha asegurado Damasio.

Según el neurocientífico, la clave está en entender los sentimientos y "entender también que tienen mucha variedad. Hay emociones positivas, como la compasión, la comprensión o el amor, y también negativas, como la ira, el desprecio o el orgullo, por lo que, si queremos progresar, debemos promover las buenas emociones".

Damasio ha expuesto que, "si alguien te grita que hagas algo, pese a que sea completamente racional, tu primera reacción será de no querer hacerlo. Sin embargo, si intentas persuadir y negociar, con el afecto por delante, muy probablemente esa persona sí te escuche."

Y ha sentenciado que "la ciencia y la razón no salvarán el mundo: lo que necesitamos es la negociación combinada con sentimientos. A través de la negociación podemos llegar a un consenso para garantizar la supervivencia de la humanidad; si no, podemos entrar en una espiral de destrucción absoluta".

Para recalcar el papel fundamental que han ejercido los sentimientos en el desarrollo del mundo actual, Damasio ha apuntado que "la cultura y el intelecto nacen esencialmente del lenguaje, pero el lenguaje no habría existido nunca si apartamos los sentimientos".


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