baner por salud junio verde

logo19PD

GIF Descarga nuestra app

Menu

         

Las peripecias de Nadia para hacerle frente a la vida



Nadia Vanessa Reyes Cruz (36) trabaja para la empresa de encomiendas Hugo Nadia Vanessa Reyes Cruz (36) trabaja para la empresa de encomiendas Hugo
Autor del artículo: Proceso Digital / Por Joel Perdomo

Tegucigalpa - Nadia Vanessa Reyes Cruz es una mujer de 36 años, se levanta todos los días a las 5:00 de la mañana para atender a sus tres hijos, quienes deben estar listos antes de las 7:00, hora en que inician su jornada escolar. Al par, ella se prepara para presentarse a su trabajo al que llega cada día dispuesta a enfrentar las aventuras y riesgos propios de las calles de la capital hondureña, las que recorre infatigable como parte de su menester.

Nadia es una gran motociclista que trabaja para una empresa distribuidora de envíos en la ciudad. Es una compañía que funciona por medio de una aplicación móvil que permite ordenar comida de restaurantes, bebidas, transporte, medicinas y productos del supermercado, entre otros servicios.

Se trata de la empresa HUGO, una innovación en la atención de los usuarios de servicios en Tegucigalpa y Comayagüela. Es parte de las apuestas que la era digital va introduciendo en un país con una amplia brecha tecnológica, pero que intenta no rezagarse en la era virtual.

Para finales de 2018, los usuarios de Internet en Honduras eran 2 millones 845 mil 316. Como suscriptores de Internet fijo el informe registra 271 mil 956, mientras a través de teléfonos móviles los datos indican que son dos millones 568 mil 110. La información es registrada en el documento de Conatel denominado Desempeño del Sector de Telecomunicaciones en Honduras.

Nadia 2

Mientras la Encuesta Nacional de Hogares, en el aparte de acceso a la tecnología se indica que el 31.7 por ciento de los hondureños tienen acceso a Internet.

En este ámbito y esperando que cada día los usuarios de la aplicación digital de la empresa en la que labora se incrementen cada día, Nadia sale diariamente de su casa tras despachar a sus hijos a la escuela. Cada día su trabajo le llevará a distintos destinos, muchos de ellos nuevos, pero nada es excusa para no coger su motocicleta y salir en la búsqueda del pan de cada día para sus tres hijos.

“Disculpe, es que me salió un pedido a última hora y hay que trabajar”, dijo inicialmente Nadia, quien llegó al lugar pactado con unos minutos de retraso, porque en el trayecto de su casa al trabajo un cliente le hizo un pedido de comida.

En una amplia conversación con Proceso Digital, Nadia Vanessa, relató los retos a los que se expone los siete días de la semana en su trabajo, en las principales avenidas capitalinas, “uno tiene que conocer toda la ciudad porque nuestro trabajo requiere inmediatez, el cliente lo que menos quiere es esperar”.

Una mujer sin límites

Nadia 3Su labor requiere de habilidad y prudencia en el manubrio de su motocicleta, desconoce la hora en que concluirá cada una de sus jornadas diarias, tampoco sabe lo que ese día ganará, porque su sueldo depende de los pedidos que cubra en su andanza que llega a ser de hasta 14 horas, -si ella sí lo prefiere-.

Nadia es una de las más de 700,000 madres solteras que sostienen el 33 por ciento de los hogares en Honduras de acuerdo con datos del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh).

El Honduras donde los habitantes son poco más de nueve millones, se estima que hay 2.1 millones de hogares de los cuales un 33 por ciento son liderados por mujeres, de acuerdo con el órgano defensor de derechos humanos.

Yo quedé sin trabajo, pero sabía que no podía seguir así, porque tengo tres hijos – Jafet, Kenneth y Walter – quienes dependen únicamente de mí, soy madre soltera y debo velar por su bienestar, cuando uno tiene esas responsabilidades no existen barreras en el trabajo.

Muchas personas creen que esta es una labor solo para hombres, pero no, las mujeres también somos capaces de desempeñarnos correctamente en cualquier empleo, dijo, para luego acentuar sus expresiones - “incluso cuando descubren que es una mujer que le ha llevado su pedido, casi todos se sorprenden, pero para mí es normal”.

Un trabajo en motocicleta

Nadia 4

Ella es una mujer bonita, cuenta como se desempeñó impulsando productos en supermercados, pero, dice que de la noche a la mañana se quedó sin empleo, después de trabajar para una empresa por cuatro años, sin embargo “no es el momento para lamentarse ni echarse a morir, sino de buscar cómo salir adelante, porque conseguir trabajo en el país, es un poco complicado, pero no imposible”.

Con fortaleza expresa que “las mujeres no debemos estacionarnos esperando que alguien venga para solucionar nuestros problemas, yo creo que siempre y cuando haya salud, se puede soñar con grandes cosas, como una buena educación para nuestros hijos o una vivienda digna, yo considero que, si las oportunidades no llegan, se debe salir a buscarlas”.

Sin hacer alarde reflexiona sobre la vida y se refiere a lo poco acostumbrada que está la población a ver a una mujer desempeñando su trabajo y conduciendo una motocicleta. “Es curioso ver como todo el mundo cree que solo los hombres pueden conducir este tipo de vehículos”, sostuvo y agrega “pero no, una madre que ha tropezado varias veces en la vida debe renunciar a los límites y miedos, porque el miedo suele ser un enemigo silencioso y muy peligroso”.

Una jornada de hasta 14 horas o más (opcional) 

Nadia 6

Pese a que las calles de la capital son un inminente peligro por la cantidad de vehículos que circulan en las estrechas y congestionadas vías o en los nuevos pasos a desnivel que aún no han sido señalizados adecuadamente, a Nadia no se le cruza por la mente renunciar a su trabajo, porque cree tener los mejores compañeros y eso debe valorarse “me respetan y me ayudan, si necesito ayuda, no tengo queja alguna con ellos”.

Admitió que es un trabajo cansado, porque tiene hora de entrada, pero no de salida, hay días muy movidos, en que la meta es poder mantener a los clientes contentos, sin importar cuantos sean, y lo más temprano que puede llegar a su hogar, es a las 12:00 de la medianoche y a veces a la 1:00 de la mañana.

Apostilló que “en Tegucigalpa siempre hay un loco en el volante, hay automóviles que no respetan al prójimo, entones ese es el riesgo que corren los motociclistas y por mucha precaución que se tenga, los accidentes están a la orden del día, pero gracias a Dios, yo no he tenido incidentes porque me exijo conducir con mucha moderación”.

Cero discriminaciones o estigmatización

Nadia 5Nadia, no es de las mujeres que se limitan en la vida, su actitud frente a su motocicleta es salir cada día de su hogar con esperanza, optimismo y confiando en que Dios le acompaña, y creyendo que todo estará bien “uno tiene que salir con mente positiva y no ser pesimista, para no fracasar en la vida”.

“Para los clientes es una sorpresa cuando se dan cuenta que es una mujer que les está atendiendo, mientras que yo lo veo como una experiencia muy especial, porque no soy discriminada, sino felicitada porque se quedan admirados, solo por el hecho de ser mujer, pero para mí no es nada del otro mundo, pese a que soy de las pocas mujeres que trabajan para HUGO en Tegucigalpa”, externa.

El trabajo y vocación

Nadia se graduó de Perito Mercantil y Contador Público, pero nunca encontró trabajo de esa profesión. Ella comentó como cada día las experiencias que vive son nuevas, algunas veces bajo un sol incandescente y otros días son lluviosos. Para ella el reto está en que el pedido de cada cliente llegue a tiempo y en la forma adecuada.

Las mujeres podemos salir adelante

nadia 7

“Una debe llegar perennemente con una buena sonrisa frente al cliente, aquí no tienen nada que ver nuestras preocupaciones, hay días en que uno no anda bien, pero aquí es donde asumimos las funciones del payaso, sonreír, aunque por dentro andemos llorando” estableció.

Concluyó que en su trabajo no conoce la discriminación, al contrario, trata de ganarse el respeto y confianza de las personas, “porque es bonito que alguien te felicite por tu trabajo”.

Finalmente dejó un mensaje para las mujeres del país “nunca hay que rendirse, nosotras somos muy capaces y con un poco de voluntad podremos salir adelante, además Dios nunca desampara a nadie”.


Valora este artículo
(4 votos)

volver arriba