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De MS al narco y otros negocios, que enriquecieron a policías



De MS al narco y otros negocios, que enriquecieron a policías
Autor del artículo: Especial Proceso Digital

TegucigalpaLa última operación del Ministerio Público en la cual se incautaron bienes y cuentas bancarias a un oficial en retiro de la policía, es otro caso de la impunidad en que operaban los distintos carteles a lo interno de esa institución que por años usaron como el blindaje perfecto para evadir la justicia.

La operación “Dragón V” del Ministerio Público realizada en varios departamentos del país para atajar una serie delitos comunes y de criminalidad organizada, dejó entre sus resultados el aseguramiento de bienes, bienes-muebles y al menos 50 cuentas bancarias al oficial en retiro de la Policía Nacional, José Leiva Natarén, a quien acusan de enriquecimiento ilícito al aseverar que llegó a mover en el sistema financiero cerca de 913 millones de lempiras entre los años 2006 y 2017.

Este comportamiento atípico le generó ganancias por cerca de 300 millones de lempiras en patrimonios que no pudieron ser justificados, según las pesquisas fiscales.

José Leiva NatarénLeiva Natarén fue director del desaparecido centro penal de San Pedro Sula, tenía el control de una de las cárceles desde donde operaba impunemente la criminalidad organizada y desde donde se planificaban asesinatos y extorsiones, entre otros delitos, aseveran las autoridades.

Propietario de un colegio de secundaria, gasolineras, empresa de acarreo de combustibles y hasta una empresa operando en Estados Unidos, Leiva Natarén fue uno de esos oficiales de policía que no era mediático, pero si efectivo en cuanto a sus finanzas y operaciones supuestamente ilícitas. Las autoridades le asocian a una red a lo interno de la institución a nivel de “operadores intermedios” que controlaban cierta base policial y respondían a otros jerarcas de la cúpula.

Gasolinera, propiedad de Leiva Natarén

Casta intermedia de oficiales

Ese papel de “oficial intermedio”, como otros que han sido capturados, que están siendo investigados y que se han entregado en Estados Unidos, permitió a Leiva Natarén cobijarse bajo la protección que le deba una institución como la Policía Nacional.

Fue así como conformó la empresa mercantil Corporación Natarén S. D. R.L. con asiento en Estados Unidos y dedicada a la compra, venta, distribución, importación y exportación de automotores y demás accesorios para vehículos.

Encuentran más de medio millón de lempiras y armas de grueso calibre en vivienda de exoficial detenido en el municipio de Valle de Ángeles. 

Como él, otros elementos de la Policía Nacional han ido saliendo a la luz pública con sus fortunas amasadas al amparo de la institución. Uno de ellos fue el también oficial en retiro, Álvaro Ernesto García, asociado a la Mara Salvatrucha para quien trabajaba y tenía sociedad a lo interno de la Policía.

El ligue de García trajo consigo otra faceta de esa relación de ilícitos: la conexión con el entonces alcalde de Talanga, Neftalí Romero, quien guarda prisión junto al oficial en retiro Álvaro García, acusados de lavado de dinero y relaciones con la MS, una estructura pandilleril que ha evolucionado y que en los golpes dados por el Ministerio Público ha evidenciado el emporio que ha construido, principalmente a través de la extorsión y sus nexos con la criminalidad organizada, en especial, el tráfico de estupefacientes.

La penetración de la MS en las estructuras policiales sacudió a las autoridades, en especial a la comisión depuradora de la Policía, que no imaginó la dimensión de la podredumbre que iban a encontrar. En estas acciones han trascendido, según informes en poder de autoridades, listas de pagos de esa mara a la Policía, en especial en algunas zonas conflictivas de la zona norte o centro del país.

Este grupo de oficiales, acusados de diversos delitos de criminalidad organizada.

A cuenta gotas

Se suma a esta fetidez policial, la decisión de al menos seis oficiales de la policía—retirados después por la depuradora—de entregarse, unos, y de ser entregado, otros, a las autoridades estadounidenses para responder por acusaciones de narcotráfico, tráfico de armas, entre otros. Estos policías retirados eran parte de ese cuerpo intermedio policial que ha empezado a salir a flote y que siembra la duda acerca de la colusión que en su momento en sus andanzas tuvo la cúpula policial que les dirigió mientras operaban dentro de la institución.

Ellos son los oficiales ahora retirados y depurados Mario Guillermo Mejía Vargas, Jorge Alfredo Cruz Chávez, Juan Manuel Ávila Meza, Carlos José Zavala Velásquez, Víctor Oswaldo Flores y Ludwing Criss Zelaya.  Sus casos están siendo enfrentados en los tribunales estadounidenses y algunos de ellos ya han sido condenados.

Se suma en el país, otro alto oficial de policía capturado por el Ministerio Público en el marco de la “Operación Perseo”. Se trata del comisionado en retiro, Jorge Barralaga, a quien le acusan de lavado de activos, entre otros delitos, y se encuentra bajo la figura de prisión preventiva en la cárcel de Támara.

En operación Avalancha se logró el aseguramiento de 50 rastras, 17 cabezales

Cobijados bajo la institución

Al margen de las acusaciones que deberán ser probadas en los tribunales, los bienes asegurados a los oficiales depurados de la policía evidencian el emporio que tenían en negocios, viviendas, rastras, gasolineras, centros comerciales, entre otros, que contrasta con sus salarios. Evidencia también esa colusión con las maras o pandillas que llegan a nexos en la política.

Asimismo, todo indica que esta oficialidad intermedia de la Policía Nacional se habría movido sin mayores contratiempos a lo interno de la institución, sus ejecutorias fueron imperceptibles para sus jefes inmediatos y la misma cúpula policial que por décadas coordinó con el enemigo los mecanismos de protección y blindaje para evadir la justicia.

Miembros de Comisión depuradora de la Policía

La depuración policial sigue siendo un desafío y de acuerdo con la comisión depuradora y la desaparecida Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP), más de cien expedientes se recogieron de presuntos ilícitos policiales y de momento, trascienden los primeros, pero si la madeja se sigue desenredando, la hebra puede llegar largo.

>>Bienes incautado a Leiva Natarén movió L913 millones


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