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Lo que no observa el observatorio de la violencia



 

Otto Martin Wolf 2015Por: Otto Martín Wolf 

Soñemos por un momento maravilloso:  las estrellas se ponen en línea y durante todo un día  no se produce un solo asesinato en Honduras (recuerdo a mis estimables lectores que soñar es gratis).

No hay masacres, a nadie balacéan, machetean ni matan a pedradas.

Ningún hombre liquida a su compañera de hogar o viceversa. Tampoco matan abogados ni conductores de buses o taxis, nadie muere víctima de la violencia.

Querría decir eso que Honduras es un país seguro?

Noup!

El Observatorio de la Violencia hace públicas cifras sobre la reducción o aumento de los asesinatos y, aunque es bueno cuando bajan, la verdad es que esos crímenes son selectivos (narcotráfico, extorsión, etc.) y no están directamente relacionados con la inseguridad de las personas normales, que es realmente lo que más debería importar.

Cuántos celulares se robaron este año en comparación con el año pasado? Carteras de señoras, cadenas, llantas y baterías de carros mal estacionados, computadoras a estudiantes? Cuántas casas fueron dejadas como salón de baile? A cuántos les quitaron su sueldito cuando venían del banco? Cuántos tuvieron que entregar todo lo que portaban cuando asaltaron el bus en que se conducían? Cuántos fueron robados por el taxista/delincuente  que les transportaba?

Esos datos no se publican, la verdad no creo que nadie sepa (por mucho que observe) la realidad del robomenudeo, que es el que más afecta a la población.

Esa es la inseguridad que  vivimos todos todos los días. Eso es lo que más debería preocupar a las autoridades encargadas de proteger a la población. Cierto que las muertes son terribles, pero relativamente pocas si se compara con el robomenudeo.

Eso es lo que debería de observar el Observatorio. Los datos sobre asesinatos se pueden encontrar fácilmente todos los días en los diarios impresos o en los noticieros de televisión, no hay que ser muy ducho para observarlos, no hace falta tener un organismo especializado observando (quién sabe a qué costo)

Los Observadores deberían subir a un bus del transporte público, así observarían en carne propia lo que realmente afecta a la población, a la mayoría de la población. Otra opción: vayan al mercado sin guardaespaldas, a ver qué tal observan las cosas.

Entonces quizás empezarán a llevar cuentas (y a publicarlas),

y nosotros tendríamos cifras de la realidad que vive el pueblo hondureño.

Nota: Cuidado, recuerde que lo de no masacres y asesinatos es sólo un sueño, al igual que pensar que los “observadores” van a visitar los lugares donde vive su realidad la gente normal.

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