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El culto a los muertos



Otto Martin Wolf 2015Por: Otto Martin Wolf

El dos de Noviembre como Día de los Fieles Difuntos ya se celebraba en América, particularmente en México, mucho antes del descubrimiento. Los españoles lo adoptaron con facilidad.

Curiosamente esa fecha está muy cerca de otra celebración de los muertos o el más allá, la de Halloween, que tiene su origen en cultos paganos celtas, algo relacionado con el fin de las cosechas.

Casi en todas las culturas a lo largo del tiempo se ha hablado de la vida después de la muerte.

Los egipcios creían que embalsamando a los muertos se les preparaba para el viaje a la vida eterna.

Los hindúes creen en la reencarnación, los musulmanes en una especie de cielo donde a los hombres que cometen crímenes inspirados por su dios -Alá- les premian con siete o más vírgenes. Esa religión, como se puede ver, paga a sus fieles con favores sexuales.

Desde la antigüedad ha existido la creencia de que dentro del hombre hay algo más, alma, espíritu o algo así, la cual va a un cielo o al infierno, dependiendo de cómo se haya portado en la vida.

Pero no hay pruebas, nadie jamás ha visto un alma, tampoco nadie ha regresado de la muerte.

Cierto que hay algunos casos en que gente, que estuvo cerca de la muerte, cree haber resucitado y cuenta cuentos de lo que vio.

Pero no se trata de muertos, es gente que se desmayó o algo parecido. Jamás, en toda la historia de la humanidad se ha sabido de alguien con más de treinta días de muerto que haya resucitado.

Las leyendas cuentan muchas historias de resucitados, como el caso del antiguo dios egipcio Horus, quien nació un 25 de Diciembre, fue crucificado y luego resucitó a los tres días, unos dos mil años antes de Cristo.

También Osiris, de Egipto y Mitra de Persia, que resucitaron a los tres días, como Dionisio de Grecia. De igual manera se cuenta la historia de Siddhartha quien la tradición Budista dice que su tumba fue abierta por una fuerza misteriosa y de ahí ascendió a los cielos.

Nadie puede saber qué hay después de la muerte, lo más seguro que sólo esperanzas de todos aquellos que no comprenden que la vida es lo único que hay.

Creo que se debe honrar la memoria de los muertos. Aquellos que quisimos y amamos y también de los que dieron un buen ejemplo para la humanidad.

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