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Los dichos de Bukele



Ernesto GálvezPor: Ernesto Gálvez

Tegucigalpa.- En un mundo de creciente incertidumbre, como lo es nuestro tiempo el tiempo de la posmodernidad, los dichos de una boca desbocada están teniendo impacto, desgraciadamente de tipo negativo. Todos los sabios del mundo siempre recomiendan que la sabiduría empieza por dominar ese pequeño órgano que puede dar vida o puede matar o destruir.

Eso es lo que está ocurriendo en muchos países de nuestra América, especialmente por parte de populistas de derecha e izquierda o, simplemente por políticos o aprendices de políticos como lo es ____ Bukele, el flamante candidato ganador en El Salvador el que, sin duda, la cercanía que ocurrió con políticos de oposición de Honduras desde hace pocos años, recibió influencia, no sólo mediante información sesgada, sino también del estilo irresponsable, irreverente, mal educada y hasta vulgar de expresarse, de parte de un candidato presidencial hondureño que, al no lograr su megalómana coronación presidencial, continúa con mayor virulencia, despotricando contra el presidente ganador quien, mediante una impresionante inteligencia emocional que linda con el estoicismo, ha tenido la alta capacidad mental de mantenerse callado, prudente, paciente, sin responder a cuanto insulto, acusación o improperio recibido, un “señor” de la televisión o de cualquier ciudadano que, aprovechándose del libertinaje de la actual “dictadura”, descarga sus odios por todos los medios de comunicación contra cualquier persona que no sea de su simpatías.

Exactamente lo mismo le está sucediendo lo mismo al Presidente “Juan Hernández” (como le dicen los opositores, quienes creen ofenderlo con semejante e inocente pequeñez) con Bukele desde que era candidato presidencial el dos veces exalcalde salvadoreño, el que, sin tener una causa salvadoreña justificable, la emprendió contra Juan Orlando Hernández, más pareciera que responde a sudar una calentura ajena de su compadre palestino residente en Honduras; el argumento de esa ligazón es tan contundente que al oír al Bukele, más pareciera oír a Nasralla, nada más que con barba, al estilo Isis.

Pero mejor tratemos el tema en serio. Si el ahora presidente electo salvadoreño es inteligente, a esta altura debe estar preocupado por varias razones:

1. Él sabe, como hombre de empresa, que existen muchos inversionistas salvadoreños en Honduras; es más, es el segundo país inversionista en este país, después de los Estados Unidos. Ellos mismos se encargarán de hacerle ver que ya es Presidente de El Salvador, y que más bien debe incentivar la política de inversiones y no dejarse llevar por emociones personalistas o religiosas.

2. A esta hora Bukele ya debe haberse dado cuenta del liderazgo regional del Presidente hondureño en todo el proceso de estructuración, promoción y financiamiento del Programa Alianza para  la Prosperidad del Triángulo Norte de Centro América, al que Sánchez Cerén se sumó humildemente, sabiendo que era positivo para todos los involucrados.

3. Igual ha sucedido en el importante esfuerzo subregional iniciado por Honduras y Guatemala conocido como LIBRE ADUANA???? Que han reducido de 16 horas a cinco minutos, el tiempo de trámites aduaneros entre ambos países en el primer año de vigencia. El Salvador, con buen criterio, ya aprobó su incorporación mediante decreto legislativo. Bukele sabe que eso es bueno para su país, y también ya debe darse cuenta que el “usurpador” también es el líder de esta iniciativa y con quien debe seguir haciendo negocios, pues El Salvador es gran importador de lácteos de Honduras, al grado que reexporta quesillo a Estados Unidos con el sello “Made in El Salvador”; él tampoco querrá pasar como el aniquilador de las pupusas salvadoreñas con quesillo hondureño, por causa de blanda boca que habla sin conexión cerebral.


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