porsalud 2018 5

boton19

GIF Jestereo nov 17

Menu

         

TPS sí, mientras exista una base militar gringa en Honduras



puertaPor: Ricardo Puerta

Tegucigalpa.- En la “Conferencia para la Prosperidad y Seguridad de Centroamérica,” celebrada en Miami, Florida, el 15 y 16 de junio pasado, se reunieron, por primera vez, los Presidentes de los países del Triángulo Norte de Centroamérica, de El Salvador, Guatemala y Honduras,

con altos oficiales de la administración del Presidente de los Estados Unidos de América (EEUU), Donald Trump; entre ellos, Mike Pence, Vice-Presidente de EEUU y John Kelly, el Secretario de Seguridad Nacional. Aunque en la agenda oficial de la Conferencia no estaba el tema del Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés), el “asunto” se trató, en los pasillos y discusiones del evento.

Días más tarde, el 1ro de julio, en el 241 aniversario de la independencia de los EEUU, celebrado en la residencia del Embajador de EEUU en Tegucigalpa, James Nelson, afirmó que las relaciones entre ambos países “están pasando por el mejor momento de la historia” (sic). Explicó así lo logrado… “ocurre porque mucha gente, incluso el Presidente de Honduras y su esposa, y gente en Honduras y en Estados Unidos, se dan cuenta del hecho de que somos vecinos, tenemos intereses y valores en común, y trabajando en conjunto podemos lograr muchísimo beneficio para nuestros pueblos” (sic).

El 25 de mayo pasado, el Embajador Nealon elogió el trabajo que Juan Orlando Hernández, Presidente de Honduras, viene haciendo junto a los otros Presidentes de los países del Triángulo Norte, para promover el Plan de Alianza para la Prosperidad. Esto suceddespués que el Presidente Hernández condecoró al Embajador con la Orden de Francisco Morazán, en el grado de Gran Cruz de Plata. Al condecorarlo, el Embajador -que pronto saldría del país tras haber cumplido el tiempo de su misión diplomática en Honduras—dijo: “Presidente Hernández, haber podido representar a Estados Unidos frente a su Gobierno ha sido el privilegio y honor de mi vida” (sic).  En la ceremonia estabanpresenteslos miembros del Cuerpo Diplomático y del Gabinete de Gobierno, y otras distinguidas personalidades de la sociedad hondureña.

Incertidumbre por la terminación del TPS

John Kelly, Secretario de Seguridad Nacional, tiene el cargo de mayor responsabilidad en el control de la frontera y lasdeportaciones. Quienes lo conocen lo describen como “un verdadero “US marine” (de vocación y carrera), dogmático, muy testarudo y no bueno para escuchar” (sic). Desde que Trump lo nombró en el cargo, tienede hecho bajo su responsabilidad las relaciones exteriores de los EEUU con los países de la región, pues “los conoce muy bien” (sic).

Antes de ocupar su posición actual, el General Kelly estuvo en el ejército de los EEUU(Army de USA) por 45 años. Lideró el Comando Sur entre 2012 y 2016, que cubre 32 países, caribeños, centroamericanos y suramericanos. El Comando Sur se distingue por cuatro capacidades: posee fuerza de combate, realiza esfuerzos diplomáticos, ofrece entrenamiento militar local y da asistencia humanitaria a las poblaciones de los países que abarca su cobertura.

John Kelly, antes de ser nombrado Secretario de Seguridad, supervisó el Centro de Detención de Guantánamo, situado en el Oriente de Cuba. Desde el 2002 el Centro ha albergado a prisioneros sospechosos de nexos con Al Qaeda y el ejército talibán, apresados en Afganistán. Tras ocho años en los que el Presidente Obama intento cerrarlo -sin logarlo— el Centro aún sigue abierto, aunque con mucho menos prisioneros que al principio.

TPS

En 1998 el Huracán Mitch azotó a Honduras y a otros países de la región centroamericana y caribeña, dando origen al TPS en los EEUU, --amparando a los hondureños –y también a otros inmigrantes irregulares, provenientes de El Salvador y Nicaragua. Los inmigrantes protegidos por este Programa, pueden vivir y trabajar legalmente en territorio norteamericano, y no serán deportados a sus países de origen, mientras tengan vigente el TPS, renovable cada 18 meses. En el TPS inicial se inscribieron 118 mil inmigrantes irregulares nacidos en Honduras, 263 mil salvadoreños, 6 mil nicaragüenses y unos 60 mil haitianos.

El TPS que hoy ampara a los hondureños, vence el 5 de enero de 2018. Las autoridades hondureñas nunca estarán preparadas para aceptar la masiva repatriación, de al menos 57 mil hondureños”, según los pronósticos de Kelly. Sería posible si la economía de Honduras hubiera crecido en forma sostenida por una década al 6% anual o más, cuando los datos dicen que la economía hondureña, escasamente crece a menos del 4% anual.

El 1ro de junio pasado, Kelly advirtió que los nacionales de Haití, El Salvador, Honduras y Nicaragua, protegidos por el TPS –unos 350 mil en total- “vayan pensando en regresar a casa”… porque “el punto no es que el país (del que llegaron) se recupere completamente de todos sus males… cualquiera que haya sido el evento que provocó que se concediera el TPS, ese evento ha concluido y ya pueden regresar” (sic) (las negritas son del autor).

La base militar sigue en Palmerola con otros propósitos

Lo antes dicho por Kelly, trae de la memoria histórica de los hondureños el establecimiento de la Base Militar Gringa de Palmerola y su evolución hasta el presente.Empezó como un bastión de la Guerra Fría y hoy es una Base Militar Logística y Estratégica de Estados Unidos, con actividades muy distintas, aunque más pertinentes, a los tiempos en que vivimos: ejecuta “misiones de colaboración” con los países del área, realiza operaciones antidrogas y provee asistencia humanitaria frente a desastres naturales y de otra índole. Veamos algo de su historia.

El gobierno de Julio Lozano Díaz autorizó su establecimiento, al firmar el 20 de mayo de 1954  el Convenio Bilateral de Ayuda Militar con el Gobierno de los EEUU, a tono con las obligaciones que habían asumido las partes, por el Tratado Interamericano de Ayuda Recíproca. El Convenio se firmó con Estados Unidos a menos de un mes del derrocamiento, organizado por la CIA, de Jacobo Arbenz, democráticamente electo Presidente de Guatemala, “de tendencias izquierdistas”.  Lo firmado se considera un acuerdo “de mano”, “término que desconozco” su significado.   (Nota añadida por el autor al artículo).

En su texto, el Convenio compromete a los Estados firmantes a actuar en favor decualquier Estado Americano que fuera víctima de un ataque armado, y además, actuar conjuntamente en la defensa común, en el mantenimiento de la paz y de la seguridad del Hemisferio Occidental. Texto propio de la Guerra Fría, análogo al de la Organización del Tratado del Atlántico (OTAN) de Europa, cuyos orígenes se remontan a 1947, con la formación de la Alianza Atlántica, formada por los franceses y lo británicos.

El Convenio firmado en 1954 por Honduras y EEUU relativo a la Base, es parte del primer período de la Guerra Fría, comprendido desde la muerte de José Stalin en 1953 hasta la crisis de los misiles en Cuba en 1962. Tipificado de “caliente”, por el acelerado y voluminoso crecimiento de la carrera armamentista en la región.

La Base Militar de EEUU en Palmerola fue construida por los estadounidenses y entró en operaciones en 1981, cuando la Guerra Fría estaba en su apogeo en la región centroamericana. Ese año se considera “uno difícil para la región”, según analistas de la época. Y como indicadores destacan la inesperada y creciente atención que en un corto plazo le pusieron  las potencias mundiales a Centroamérica, el uso de la región para pulsar fuerzas y ajustar cuentas entre sí, para adelantar agendas propias, con prioridad a las actividades propias de los países de la región.

En 1981 el Gobierno de Ronald Reagan le imprimió a la Base de EEUU., un extraordinario activismo. Fue utilizada en los años 80 por el Coronel Oliver North, como centro de operaciones de la “contra” -fuerzas paramilitares entrenadas y financiadas por la CIA- para derrocar al Gobierno Sandinista de Nicaragua, que había llegado al poder en julio de 1979. El derrocamiento por los Sandinistas del Somocismo en Nicaragua, que siempre tuvo el apoyo de las empresas norteamericanas operando en ese país,  “rompió el balance tradicional de los poderes en la región”, en parte por copiar el modelo centralista cubano en lo económico y unipartidista en lo político, ambos declaras tendencias estalinistas.

A pesar del amplio apoyo que recibió de la antigua Unión Soviética y sus satélites, el régimen sandinista perdió el poder en febrero de 1990. Por unas elecciones democráticas que ganó la Unión Nacional Opositora, coalición electoral de 14 partidos, financiada y apoyada por los EEUU, encabezada por Violeta Barrios de Chamorro.

Entre 1984 y 1985, cuando nuevas amenazas y desafíos aparecieron en el mundo, en particular en nuestro continente, EEUU, cambió el quehacer de la Base. Reemplazó lo hecho hasta la fecha, por una fuerza militar de respuesta rápida, de tierra, aire y mar, compuesta por 250 soldados, con el nombre de “Fuerza de Tarea Conjunta Bravo” (US military´s Joint Task Force Bravo – JTF-B), que centra sus actividades en el combate al narcotráfico y en ayudar en los desastres naturales que ocurrieran en la región.También la Fuerza se ocupa “del aseguramiento de las fronteras”, pues cuenta con tecnología y recursos para monitorear la migración, luchar contra el terrorismo y contra el tráfico ilegal de armas y de personas.

Responsabilidad compartida

Desde julio de 2014, antes de reunirse con Barack Obama, aún Presidente de EEUU, Juan Orlando Hernández, Presidente de Honduras, dijo: “el problema migratorio es una responsabilidad compartida, que abarca a Estados Unidos, México y a los tres países del Triángulo Norte –El Salvador, Guatemala y Honduras” (sic).

A partir del 22 de julio del 2017 se volverá efectiva una orden oficial, salida de la Casa Blanca, afirmando que a los 58 mil haitianos con TPS, se les prorroga el Permiso del TPS pero por seis meses solamente, a partir de fecha mencionada, y después, tienen que regresar a su país de origen, o serán deportados.

Esto ha provocado una incertidumbre generalizada en las comunidades o diásporas centroamericanas radicadas en EEUU. Si Trump y Kelly siguen adelante y cancelan el TPS para los haitianos, se espera que haga lo mismo con los hondureños, los salvadoreños y los nicaragüenses.

La inseguridad creada afecta hoy en Honduras a más de la mitad de la población total de casi de ocho millones de habitantes. Contando entre los afectados a emigrados, recipientes de remesas y a los familiares de los emigrados, que viven dentro o fuera de Honduras.

En la práctica, el pánico ha sido creado –innecesariamente-- por “el efecto Trump”, es decir, por la llegada de un nuevo inquilino a la Casa Blanca. Porque la cancelación del TPS no es hoy más que una mera advertencia del Secretario de Seguridad de Estados Unidos. Nada de lo dicho por Kelly es Ley del Estado de la Nación del Norte, y mucho menos, política oficial norteamericana expresada en los Acuerdos binacionales que formalmente existen hoy entre Estados Unidos y Honduras, la cual, como bien dijera el Embajador Nealon, “están pasando por el mejor momento de la historia” (sic).

Siendo consistente con lo anterior, la mejor respuesta que podría dar el Presidente de Honduras y su Equipo, a sus homólogos de Estados Unidos, es advertirles que la Base Militar Gringa de Palmerola puede quedarse en el país, hasta después del 5 de enero de 2018, fecha que EN CORRESPONDENCIA, el TPS de los hondureños, empezará a extenderse por 18 meses más en los Estados Unidos. 

Y como último punto, sería justo y oportuno recordar que en la histórica relación binacional con Estados Unidos, Honduras ha cumplido   “su parte”, cómo ha podido. Quizás más por resignación, sumisión y omisión, que por una acción decidida, eficaz y consensuada del escaso número de hombres y mujeres de Estado y funcionarios públicos competentes que tiene este país. De la forma en que EEUU usó la Base de Palmerola en los años de la Contra, dañó la imagen soberana de Honduras, reduciéndola a la indigna función de “una república bananera”, tanto en la región, como en su relación binacional con los Estados Unidos. Algunos de esas rémoras, todavía están pendientes de solución.

Más de Ricardo Puerta aquí...


Valora este artículo
(14 votos)

volver arriba