campaña de vacunacion

baner blanco

dep19

Menu

Cuatro acribillados en la Colonia El Pedregalito de Comayaguela



Tegucigalpa. Dos hombres murieron acribillados y otros dos resultaron gravemente heridos en la colonia El Pedregalito de Comayagüela, en un aparente ajuste de cuentas por el control del tráfico de drogas en la zona, informó hoy la policía hondureña.
 

Los muertos fueron identificados como Carlos Carías Girón de 53 años y Miguel Ángel Matute, alias “El Tunco” o “Tito”. Mientras tanto los heridos responden a los nombres de Wilmer Carías Martínez y un hombre que fue identificado solo como Milton o “El Negro”.

El hecho ocurrió al filo de las once de la mañana cuando los acribillados se dedicaban a lavar una Toyota Runner, propiedad de Wilmer Carías Martínez, a quien se le sindica de controlar la venta de drogas en la colonia Santa Fé, El Pedregalito y La Torocagua.

Este sujeto estuvo detenido en el pasado en la Dirección General de Investigación Criminal (DGIC) por la venta de drogas y por el supuesto asesinato de una persona en la colonia Torocagua, delito por el cual salió libre.

Según testigos, al sitio llegó un carro pick up, color gris o blanco en el que se conducían al menos cuatro sujetos, que sin mediar palabra comenzaron a disparar a diestra y siniestra con armas AK 47 y nueve milímetros.

Vecinos del lugar indicaron que hace algunos días vieron merodeando este mismo vehículo por el lugar del ajusticiamiento.

Por fortuna en el momento del tiroteo no se encontraban niños u otras personas inocentes.

El cuerpo sin vida de Carlos Carías, quien era el padre de Wilmer Carías, quedó dentro del vehículo en el que se conducía, un Toyota turismo color blanco.

Él había llegado unos minutos antes a visitar a su hijo, con tan mala suerte que solo fue a perder la vida.

El occiso laboró por algún tiempo en la Embotelladora La Reyna y actualmente se dedicaba al comercio, y tenía varios taxis, informó la policía a los periodistas.

El otro fallecido era un joven alcohólico, cuyo único delito fue estar en el momento y lugar equivocado.

El hecho tuvo lugar a menos de 300 metros del lugar en donde el año pasado otras cinco personas fueron acribilladas por desconocidos.

Los heridos fueron trasladados a la emergencia al hospital Escuela, pero su estado de salud, hasta anoche, era reservado. Se conoció que ambos presentaban heridas de gravedad en diferentes partes del cuerpo.

Hasta el lugar se hicieron presentes agentes de la DGIC y de la Fiscalía General de la República para recoger la evidencia correspondiente y recabar la información pertinente para dar con el paradero de los responsables.

La calle fue acordonada por agentes de la policía para evitar que los curiosos contaminaran la escena del crimen.

Los carros quedaron perforados a tiros y los agentes contaron más de cincuenta casquillos de bala.

Los vecinos del Pedregalito aprovecharon la oportunidad para exigir a la Alcaldía Municipal y al alcalde Ricardo Álvarez, el cierre del estanco “Foquito Rojo”, sitio en donde ocurrió la tragedia, ya que el lugar se ha convertido en un sitio de consumo y venta de toda clase de drogas.

Los vecinos denunciaron que en el lugar opera una banda de vendedores de drogas y aunque la policía tiene conocimiento de la actividad ilícita no ha hecho nada para detenerla.

Algunas personas que pidieron el anonimato por temor a sufrir represalias señalaron que la policía solo llega a cobrar la mesada que les pagan los narcotraficantes para dejarlos operar.

Desde hace varios años, los vecinos han venido solicitando al Juzgado de Policía la cancelación del mencionado negocio, pero nunca ha podido clausurarse porque los propietarios han sobornado a los empleados y funcionarios de esa dependencia municipal.

Esta es la tercera masacre que ocurre en menos de 72 horas, las últimas dos tuvieron lugar en San Pedro Sula la semana anterior en donde al menos nueve personas fueron acribilladas por delincuentes y bandas de narcotraficantes que operan en la zona.


Valora este artículo
(0 votos)

volver arriba

banner pronto-01