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Colón, la región de Honduras con mayor evolución de la violencia



Tegucigalpa.- Hace cinco años cuando aparecieron las primeras cifras oficiales sobre la violencia e inseguridad en el país, los tomadores de decisiones no dieron la importancia oportuna y debida al dato.
 

Las estadísticas, por frías, no siempre impresionan a quienes tienen el deber de impulsar políticas públicas; no venden tanto como una imagen mediática que muestre a las autoridades encaramadas en un jeep militar revisando tropas castrenses o policiales.

Ahora el precio es muy alto: en el 2009 se produjeron 8,154 muertes violentas, de las que 5,263 fueron producto de homicidios bajo la modalidad del sicariato.

Una de las zonas en donde la inseguridad campea y el Estado está perdiendo el control de la misma, es la conflictiva región de Colón.

Así lo refleja el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, UNAH, cuya rectora, Julieta Castellanos, dijo que en los últimos cinco años la tasa de homicidios en Honduras se ha disparado “dramáticamente”.

“Cuando comenzamos este proyecto, la modalidad de las muertes violentas en Honduras era propio de la delincuencia común, pero ahora, ésta ha sido desplazada por el sicariato, una ejecución muy típica del crimen organizado”, manifestó.

Colón, a punto de perder el control


Hace dos años—agregó—mirábamos con preocupación como el Estado estaba perdiendo el control de algunas regiones, y con preocupación vemos ahora que ello se ha reafirmado; sobre todo en el departamento de Colón, una de las zonas en donde más evoluciona la violencia y la modalidad sicarial.

“Los esfuerzos locales y nacionales son insuficientes ahí y es preciso buscar alianzas necesarias para enfrentar el problema, ya que la inseguridad es un problema de todos y debe ser vista de una óptica integral de trabajo conjunto, claro y efectivo”, recomendó la rectora Castellanos.

El Observatorio de la Violencia, un esfuerzo conjunto que promueve el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), bajo la cooperación de la Agencia Sueca Internacional para el Desarrollo (ASDI), refleja como los territorios calientes de la inseguridad a los departamentos de Colón, Atlántida, Cortés, Yoro, Copán, Ocotepeque y Francisco Morazán.

Estos departamentos, son y siguen siendo desde hace cinco años regiones donde la violencia e inseguridad amenaza con rebasar la capacidad preventiva y coercitiva del Estado. En esta oportunidad, en el caso de la región de Colón, los actos delictivos resultan más que preocupantes.

Rebeca Arias, representante del PNUD, fue clara al indicar que el fenómeno de la violencia tiene implicaciones muy serias para el desarrollo humano. Hay zonas en el país que presentan índices de violencia más grandes que en aquellos países en guerra como Irak, lamentó.

A su juicio, las armas de fuego han sido el principal instrumento de muerte y es preciso poner un control al tráfico de armas en forma ilegal. Arias dijo que los homicidios se han convertido en la principal causa de muerte “a causa del narcotráfico, deben fortalecerse los mecanismos de inteligencia y de control por parte del Estado para atajar este problema”.

Las muertes del norte

En relación al 2008, en la costa norte los homicidios del 2009 se dispararon en un 19.6 por ciento, según el Observatorio. El año pasado la región norte registró 2,400 muertes, con una tasa de 105.9 homicidios por cada 100 mil habitantes.


En el caso del departamento de Colón, las regiones de Tocoa, Trujillo y Sabá, son las que registran el mayor número de muertes a cargo de sicarios.

En Tocoa, el 2009 registró 63, homicidios, Trujillo 39, Sabá 39 y el resto del departamento reportó 101 homicidios. En total, ese departamento reportó 242 asesinatos en el 2009.


El departamento de Cortés, reportó 1,701 asesinatos o homicidios, siendo San Pedro Sula, Choloma y Cortés las ciudades que se llevan el mayor registro de estos hechos.

El norte y atlántico hondureño, junto al occidente del país son “territorios calientes” identificados por las autoridades policiales, debido al trasiego de drogas, armamentos, trata de personas y tráfico de ilegales, entre otros problemas que conforman el círculo del llamado delito transnacional y crimen organizado.

Olancho se suma en la violencia

Uno de los departamentos que parece sumarse a este círculo de cuidado en materia de seguridad, es Olancho, que solo en el 2009 registró 267 homicidios, en su mayoría vía sicariato, desplazando así a las tradicionales vendettas familiares que caracterizaban la idiosincrasia de esa región.


Para el comisario, Simeón Flores, del Ministerio de Seguridad, los datos arrojados por el Observatorio de la Violencia son cifras que podrán permitir a la autoridad “reunir nuestros equipos de análisis para estudiar estos hechos y que propongan soluciones factibles, porque mientras nosotros actuamos operativamente, es decir, combatiendo el crimen, estos datos servirán a nuestros equipos de análisis y al resto de instituciones preocupadas por la violencia a proponer acciones efectivas que permita a nosotros los operativos a ser más eficientes y eficaces en el combate al crimen”.

Flores expuso las dificultades prácticas que a diario enfrenta la autoridad en el combate al delito, pero aceptó que deben redoblarse esfuerzos porque hay zonas en donde la presencia del crimen organizado es tan fuerte “que bien le atraviesan en la carretera carros blindados, con gente fuertemente armada que le impide a la autoridad capturar, por ejemplo, a algunos capos, además de la penetración del crimen en esferas de poder e impunidad que hacen difícil la labor de la autoridad policial”, confesó.

El Observatorio de la Violencia es por ahora un instrumento que permitirá a las autoridades poner más atención a las estadísticas, afinar sus estrategias de seguridad frente al crimen, así como obligar al Estado a retomar el control de aquellas zonas calientes donde está perdiendo el control como la zona de Colón, un departamento socialmente conflictivo en los últimos años, donde la presencia del narcotráfico es más fuerte del imaginario colectivo, según expertos.

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