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Diabetes hace estragos en Honduras casi un millón de personas la padece



Tegucigalpa – En Honduras casi un millón de personas padecen de diabetes y se ha convertido en una de las principales causas de mortalidad en el país por lo que ya es considerada como una pandemia en el país.
 
Esas alarmantes cifras se revelan cuando este lunes 14 de noviembre en el planeta se conmemora el Día Mundial de la Diabetes (DMD) y se desarrolla la campaña de concienciación sobre la diabetes más importante del mundo.

El DMD se conmemora en homenaje a Frederik Grant Banting, quien nació el 14 de noviembre de 1891. Este gran fisiólogo, junto con Charles Best, logró aislar por primera vez la insulina en 1921. Gracias a este hallazgo la diabetes pasó de ser una enfermedad mortal a ser una enfermedad controlable.

En ese sentido, el DMD, fue instaurado por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1991, como respuesta al alarmante aumento de los casos de diabetes en el mundo.

En 2007, Naciones Unidas celebró por primera vez este día tras la aprobación de la resolución en diciembre de 2006 del Día Mundial de la Diabetes, lo que convirtió al ya existente Día Mundial de la Diabetes en un día oficial de la salud de la ONU.

Se calcula que desde 1980 la cifra de diabéticos ha aumentado a más del doble, hoy existen 347 millones de diabéticos. De todos estos diabéticos un 70% calza con el crecimiento de la población, pero un 30%, es decir 104 millones de personas son diabéticos debido a factores como la obesidad y la dieta.

En Tegucigalpa se desarrollan entre el 11 y el 18 de noviembre diferentes actividades con el objetivo de sensibilizar a la población en una campaña denominada “Unidos contra la Diabetes Mellitus”.

En Honduras, la diabetes es una de las principales enfermedades que provocan la muerte y es considerada ya por los endocrinólogos y especialistas como una pandemia que se agudiza más por la mala alimentación de los hondureños.

“En el país, de siete a diez por ciento de la población tiene diabetes; son 800,000 personas, de las que 400,000 no saben que padecen la enfermedad”, señaló el director del Centro Nacional del Diabético, Jesús Orlando Molina.

El especialista atribuyó el crecimiento de la diabetes en Honduras, a que las personas llevan una vida sedentaria ya que muchos hondureños principalmente en las ciudades, no quieren caminar y mucho menos hacer ejercicio.

Otro factor es el tipo de dieta donde están ausentes las frutas y legumbres, pero abundan los almidones, carbohidratos y las grasas que derivan en enfermedades cardiovasculares y en la diabetes.

A la diabetes se le llama "la enfermedad de la boca", explicó el galeno, "esto quiere decir que los estilos de vida han cambiado totalmente, se come más y no se hace ninguna actividad física", acotó.

Molina reiteró que en la mayoría de los casos la enfermedad es hereditaria, “pero estamos viendo la epidemia por desordenes alimenticios”.

Las cifras son alarmantes si se toma en cuenta que cada ocho segundos muere un paciente diabético en el mundo y en Honduras la enfermedad constituye la primera causa de fallecimiento en los egresos hospitalarios, según Molina.

Para atender la diabetes, los tratamientos son costosos y cada año salen al mercado nuevos fármacos cuyo costo es oneroso, es decir que no está al alcance del bolsillo de la mayoría de los pacientes y el Estado tiene limitaciones para adquirir los medicamentos especiales.

La diabetes es una dolencia crónica que aparece debido a que el páncreas no fabrica la cantidad de insulina que el cuerpo humano necesita o la produce de una calidad inferior.
La insulina, hormona producida por el páncreas, es la principal sustancia responsable de mantener los valores adecuados de azúcar en la sangre. La diabetes es conocida como “la enfermedad silenciosa”.

De los 800,000 hondureños que padecen de diabetes, 40,000 viven en Tegucigalpa, de los que apenas unos 10,000 reciben atención especializada en hospitales y clínicas públicas y privadas. “El resto de la población ni siquiera se entera de que padece la enfermedad o no recibe atención”, según Molina.

En Tegucigalpa funciona el Centro Nacional del Diabético, donde se atienden 5,500 pacientes, de los cuales la mayoría viven en la capital y sus alrededores, pero también se atienden a personas del interior del país.

La razón por la que se atienden más capitalinos es por el transporte y por la cercanía, ya que las personas que viven en las áreas rurales tienen menos acceso a tratamientos por falta de dinero.

Según el galeno, en los últimos años se ha comprobado el aumento de este mal en la población infantil y juvenil, esto “nos tiene muy preocupados a los endocrinólogos, porque la obesidad en los niños es muy alarmante”.

Indicó que ese aumento se debe al sedentarismo que pasan los niños, que “ya no juegan hacen menos recreo, sólo se dedican a comer” y en el peor de los casos, “las instituciones educativas se están llenando de comidas no saludables y esto hace que el niño este teniendo todas las armas para engordar y no llevar una vida saludable”, agregó.

La diabetes que se presenta en los menores es la de tipo uno y “estamos preocupados ya que la tipo dos que se presentaba en pacientes de 40 años ahora se está viendo en jóvenes de 20 años o menos”.

Las estadísticas de la OMS, indican que cada 30 segundos se pierde un miembro inferior en algún lugar del mundo como consecuencia de la diabetes y que el 85% de las amputaciones en miembros inferiores tiene como causa subyacente una úlcera en el pie.
El pie diabético es un gran problema para la salud pública por su incidencia, por la repercusión en la calidad de vida del enfermo y por los altos costos que le genera al sistema de salud.

Molina indicó que en las manos de cada ciudadano está el evitar la enfermedad, al poner en práctica los buenos hábitos alimenticios y el ejercicio diario.

Recomendó tomar los ocho vasos de agua diario que ya han sido establecidos en los parámetros de salud, además del consumo de frutas y verduras.

Recordó que se debe tener una alimentación balanceada para mantener un peso adecuado, puesto que el sobrepeso sólo conlleva a incrementar las enfermedades crónicas como la diabetes.

Síntomas de la diabetes
  • Frecuente deseo de orinar.
  • Hambre inusual
  • Sed excesiva
  • Debilidad y cansancio
  • Pérdida de peso
  • Irritabilidad y cambios de ánimo.
  • Sensación de malestar en el estómago y vómitos
  • Infecciones frecuentes
  • Vista nublada
  • Cortaduras y rasguños que no se curan o que se curan muy lentamente
  • Picazón o entumecimiento de las manos o los pies e infecciones recurrentes en la piel, la encía o la vejiga.
Tratamiento para la diabetes
  • Dieta
  • Ejercicio físico
  • Medicación
Teléfonos móviles ayudan a pacientes diabéticos

La Universidad de Michigan (UM) sugiere que los teléfonos móviles podrían ayudar a pacientes de bajos ingresos en todo el mundo a controlar la diabetes y otras enfermedades crónicas y por eso ha montado un programa piloto en Honduras.

"Los programas de Tele-salud han demostrado ser muy útiles en una variedad de contextos, pero una de las principales limitaciones para la prestación de estos servicios en el mundo en desarrollo ha sido la falta de infraestructura", dijo el autor principal del estudio John D. Piette, Ph.D, un científico investigador de la Administración de Veteranos y profesor de medicina interna en la Escuela de Medicina de la UM.

Para este estudio, los investigadores aprovecharon la amplia penetración de los teléfonos celulares en América Latina y emparejado con bajo costo las llamadas telefónicas basadas en Internet.

Para probar el servicio, los investigadores reclutaron a pacientes con diabetes de una clínica en un área rural de Honduras.

Los pacientes recibieron la semana, llamadas automatizadas, teléfono interactivo y abrumadoramente informó que el programa les ayudó a mejorar su manejo de la diabetes y la salud general.

"Queríamos demostrar que era posible la entrega de un programa de alta tecnología de la UM a pacientes muy vulnerables con diabetes en Honduras que sólo tienen servicio local de teléfono móvil", dice Piette.

El mundo en desarrollo se enfrenta a una crisis de enfermedad cardiovascular como la comida rápida se convierte en omnipresente y la gente cambia a los centros urbanos y modernos estilos de vida menos activo.

Los pacientes que usaron el programa más fueron los que tenían presión sanguínea más elevada desde el principio, tenía diabetes más grave y vivían más lejos de la clínica, dijo Piette.

La investigación se basa en un trabajo previo de Piette y coautor Milton Mendoza, MD, presidente del Centro Médico Internacional Yojoa, en Santa Cruz de Yojoa, Honduras.

Ellos encontraron que a pesar de la pobreza y altos niveles de desempleo, un 78 por ciento de 624 pacientes de atención primaria con enfermedades crónicas encuestados tenía acceso a teléfonos celulares.

Más del 80 por ciento de los pacientes expresaron interés en recibir llamadas automatizadas para recordarles de sus citas, asegurarse de que estaban tomando sus medicamentos, proporcionando información educativa y les ayuda a auto-controlar su salud.

Estos hallazgos se hicieron eco de su nueva investigación: el 92 por ciento de los pacientes que completaron encuestas de seguimiento dijeron que utilizarían el servicio de nuevo.


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