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Juan Antonio Hernández acusado de conspirar para tráfico de cocaína en EEUU



Juan Antonio Hernández acusado de conspirar para tráfico de cocaína en EEUU
Autor del artículo: Proceso Digital

Tegucigalpa/Nueva York - El exdiputado hondureño Juan Antonio Hernández fue acusado hoy por la Corte del Distrito Sur de Nueva York por conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos, así como delitos relacionados con armas de fuego.

- Tony Hernández también enfrenta cargos por mentir a agentes federales.

Geoffrey S. Berman, el Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, y Raymond Donovan, el Agente Especial a Cargo de la División de Operaciones Especiales de la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA), anunciaron hoy que el excongresista hondureño fue acusado en el tribunal federal de Manhattan de conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos, delitos relacionados con el uso y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y hacer declaraciones falsas a agentes federales.

Tony fue arrestado el 23 de noviembre de 2018 en Miami, Florida, y comparecerá esta tarde en el tribunal federal de Miami ante el juez de primera instancia de Estados Unidos, Jonathan Goodman.

El fiscal federal Berman, dijo: “Como se alega, el excongresista hondureño Tony Hernández estuvo involucrado en todas las etapas del tráfico a través de Honduras de cargas de cocaína de varias toneladas que estaban destinadas a los Estados Unidos”.

De acuerdo con la acusación, Hernández supuestamente organizó la seguridad de la cocaína con ametralladoras y embarques, además sobornó a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley para obtener información confidencial para proteger los envíos de drogas y solicitó grandes sobornos a los principales traficantes de drogas.

Gracias al trabajo en curso de la DEA, Hernández está ahora bajo custodia en territorio estadounidense y enfrentando a la justicia en las cortes estadounidenses”.

De su lado, el agente especial a cargo Raymond Donovan dijo: “El tráfico de drogas y la corrupción en todo el mundo amenazan el estado de derecho, alimentan la violencia y la inestabilidad, y dañan a las familias y comunidades inocentes. Hernández y sus asociados criminales supuestamente conspiraron con algunas de las redes criminales transnacionales más mortales y peligrosas del mundo en México y Colombia para inundar las calles de Estados Unidos con drogas mortales. La DEA espera que Hernández se enfrente a la justicia estadounidense y responda por sus presuntos delitos”.

Siembre con base a lo informado por el comunicado oficial de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, desde al menos en o alrededor de 2004, hasta e inclusive 2016, varias organizaciones de tráfico de drogas en Honduras y en otros lugares trabajaron juntas, y con el apoyo de ciertos individuos públicos y privados prominentes, incluidos políticos hondureños y funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, para recibir cargas de cocaína de varias toneladas enviadas a Honduras desde, entre otros lugares, Colombia a través de rutas aéreas y marítimas, y para transportar las drogas hacia el oeste en Honduras hacia la frontera con Guatemala y eventualmente a los Estados Unidos.

Para protegerse de la interferencia oficial y para facilitar el paso seguro a través de Honduras de cargas de cientos de cientos de kilogramos de cocaína, los narcotraficantes pagaron sobornos a funcionarios públicos, incluidos algunos miembros del Congreso Nacional de Honduras.

A Tony se le señala de estar involucrado en el procesamiento, recepción, transporte y distribución de cargas de cocaína de múltiples toneladas que llegaron a Honduras a través de aviones, buques rápidos y, en al menos en una ocasión a través de un submarino.

Hernández tuvo acceso a los laboratorios de cocaína en Honduras y Colombia, en los que parte de la cocaína estaba marcada con el símbolo “TH”, es decir, "Tony Hernández".

Asimismo, la acusación señala que Hernández también coordinó y, en ocasiones, participó en proporcionar seguridad fuertemente armada para los envíos de cocaína transportados dentro de Honduras, incluso por miembros de la Policía Nacional de Honduras y narcotraficantes armados.

Como parte de sus actividades de narcotráfico, Hernández y sus co-conspiradores sobornaron a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley para obtener información sensible para proteger los envíos de drogas y solicitaron grandes sobornos a los principales narcotraficantes de Hernández.

El comunicado oficial puntualiza que en febrero de 2014 en Honduras, Hernández se reunió con Devis Leonel Rivera Maradiaga, exlíder de Los Cachiros, en una reunión organizada por, entre otros, un exmiembro de la Policía Nacional de Honduras.

Durante una parte grabada en video y en audio de esa reunión, Hernández acordó ayudar a Rivera Maradiaga al hacer que las entidades del gobierno hondureño paguen el dinero que se le debe a una o más compañías de lavado de dinero de Los Cachiros a cambio de pagos ilícitos de Rivera Maradiaga. El Cachiro pagó a Hernández aproximadamente 50 mil dólares durante la reunión.

A continuación Proceso Digital reproduce el comunicado oficial Corte del Distrito Sur de Nueva York:

Former Honduran Congressman And Brother Of
The Current President Of Honduras Charged With
Conspiring To Import Cocaine Into The United
States And Related Firearms Offenses

 

Juan Antonio Hernandez Alvarado, a/k/a “Tony Hernandez,” Also Faces Charge for Lying to Federal Agents
 

Geoffrey S. Berman, the United States Attorney for the Southern District of New York, and Raymond Donovan, the Special Agent in Charge of the Special Operations Division of the U.S. Drug Enforcement Administration (“DEA”), announced today that former Honduran congressman Juan Antonio Hernandez Alvarado, a/k/a “Tony Hernandez,” (“HERNANDEZ”) was charged in Manhattan federal court with conspiring to import cocaine into the United States, related weapons offenses involving the use and possession of machineguns and destructive devices, and making false statements to federal agents.  HERNANDEZ is the brother of the current president of Honduras, Juan Orlando Hernandez.  The case is assigned to U.S. District Judge P. Kevin Castel.  HERNANDEZ was arrested on November 23, 2018, in Miami, Florida, and will appear this afternoon in Miami federal court before United States Magistrate Judge Jonathan Goodman. 

Manhattan U.S. Attorney Geoffrey S. Berman said:  “As alleged, former Honduran congressman Tony Hernandez was involved in all stages of the trafficking through Honduras of multi-ton loads of cocaine that were destined for the U.S.  Hernandez allegedly arranged machinegun-toting security for cocaine shipments, bribed law enforcement officials for sensitive information to protect drug shipments, and solicited large bribes from major drug traffickers.  Thanks to the ongoing work of the DEA, Hernandez is now in custody on U.S. soil and facing justice in the U.S. courts.”

Special Agent in Charge Raymond Donovan said:  “Drug trafficking and corruption around the world threatens the rule of law, fuels violence and instability, and harms innocent families and communities.  Hernandez and his criminal associates allegedly conspired with some of the world’s most deadly and dangerous transnational criminal networks in Mexico and Colombia to flood American streets with deadly drugs.  DEA looks forward to Hernandez facing American justice and answering for his alleged crimes.”

As alleged in the Superseding Indictment unsealed in federal court:[1] 

From at least in or about 2004, up to and including in or about 2016, multiple drug-trafficking organizations in Honduras and elsewhere worked together, and with support from certain prominent public and private individuals, including Honduran politicians and law enforcement officials, to receive multi-ton loads of cocaine sent to Honduras from, among other places, Colombia via air and maritime routes, and to transport the drugs westward in Honduras toward the border with Guatemala and eventually to the United States.  For protection from official interference, and in order to facilitate the safe passage through Honduras of multi-hundred-kilogram loads of cocaine, drug traffickers paid bribes to public officials, including certain members of the National Congress of Honduras.

HERNANDEZ is a former member of the National Congress of Honduras, the brother of the current president of Honduras, and a large-scale drug trafficker who worked with other drug traffickers in, among other places, Colombia, Honduras, and Mexico, to import cocaine into the United States.  From at least in or about 2004, up to and including in or about 2016, HERNANDEZ was involved in processing, receiving, transporting, and distributing multi-ton loads of cocaine that arrived in Honduras via planes, go-fast vessels, and, on at least one occasion, a submarine.  HERNANDEZ had access to cocaine laboratories in Honduras and Colombia, at which some of the cocaine was stamped with the symbol “TH,” i.e., “Tony Hernandez.”  HERNANDEZ also coordinated and, at times, participated in providing heavily armed security for cocaine shipments transported within Honduras, including by members of the Honduran National Police and drug traffickers armed with, among other weapons, machineguns. 

As part of his drug-trafficking activities, HERNANDEZ and his co-conspirators bribed law enforcement officials for sensitive information to protect drug shipments and solicited large bribes from major drug traffickers for HERNANDEZ. 

In or about February 2014 in Honduras, HERNANDEZ met with Devis Leonel Rivera Maradiaga, the former leader of a violent Honduran drug-trafficking organization known as the Cachiros, for a meeting arranged by, among others, a former member of the Honduran National Police.  During a video- and audio-recorded portion of that meeting, HERNANDEZ agreed to help Rivera Maradiaga by causing Honduran government entities to pay money owed to one or more Cachiros money-laundering front companies in exchange for kickback payments from Rivera Maradiaga.  Rivera Maradiaga paid HERNANDEZ approximately $50,000 during the meeting.  

*                *                *

The Superseding Indictment charges HERNANDEZ, 40, with four counts:  (1) conspiring to import cocaine into the United States, (2) using and carrying machine guns and destructive devices during, and possessing machine guns and destructive devices in furtherance of, the cocaine-importation conspiracy, (3) conspiring to use and carry machine guns and destructive devices during, and to possess machine guns and destructive devices in furtherance of, the cocaine-importation conspiracy, and (4) making false statements to federal agents.  If convicted, HERNANDEZ faces a mandatory minimum sentence of 10 years in prison and a maximum term of life in prison on Count One, a mandatory minimum sentence of 30 years in prison and a maximum term of life in prison on Count Two, a maximum term of life in prison on Count Three, and a maximum term of five years in prison on Count Four.  The potential mandatory minimum and maximum sentences in this case are prescribed by Congress and provided here for informational purposes only, as any sentencing of the defendant will be determined by the judge.

Mr. Berman praised the outstanding efforts of the DEA’s Special Operations Division Bilateral Investigations Unit, New York Strike Force, and Tegucigalpa Country Office, as well as the U.S. Department of Justice’s Office of International Affairs.

This case is being handled by the Office’s Terrorism and International Narcotics Unit.  Assistant U.S. Attorneys Emil J. Bove III and Mathew J. Laroche are in charge of the prosecution.

The charges contained in the Superseding Indictment are merely allegations, and the defendant is presumed innocent unless and until proven guilty.


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