Ginebra - El tráfico de mujeres aumenta en los países centroamericanos que se han convertido en "una zona de destino de explotación intrarregional", denuncia un informe de la Organización Mundial de las Migraciones (OIM), con motivo del Día Internacional contra el Tráfico de Personas, el próximo día 23.
El documento, titulado "Tráfico de
mujeres: otra manifestación de violencia contra las mujeres", concluye que
en todo el mundo un alto porcentaje de mujeres y niñas son víctimas de la trata
de personas y que varios países latinoamericanos se han convertido en naciones
de destino de víctimas captadas en la misma región.
"Los países de destino de las
víctimas captadas en Latinoamérica son principalmente Europa y Estados Unidos,
si bien se ha constatado que Brasil, Colombia, República Dominicana y México
también reciben a mujeres" del hemisferio occidental, explica el informe.
Asimismo, en el caso concreto de
Centroamérica, el documento de la OIM concluye que la explotación "ocurre
dentro de la misma región", si bien algunos países son fundamentalmente de
origen de víctimas y otros de destino.
Nicaragua, El Salvador y Honduras son
mayoritariamente países de captación de mujeres, que en gran parte de los casos
tienen como destino México, Guatemala y Costa Rica.
La OIM alertó de un aumento en el tráfico
de mujeres entre estos países y para ellos se remitió a datos de la policía
nicaragüense, que identificó a 21 víctimas (20 de ellas procedentes de
Nicaragua) que habían sido llevadas a El Salvador, Guatemala, Costa Rica y a la
propia Nicaragua.
El estudio advierte además de que aunque
el fin principal del tráfico de mujeres es la explotación sexual, también
existen casos de explotación laboral, mendicidad y extracción de órganos, así
como de explotación de los hijos de las víctimas.
La OIM lamentó que la información sobre
el tráfico de personas en Latinoamérica es "muy escasa", debido a que
existe un porcentaje muy pequeño que logra escapar y una cifra aún menor de
personas que deciden hablar del problema.
Durante las entrevistas llevadas a cabo
por la OIM para la elaboración del informe, las víctimas aseguraron no estar
"convencidas" de la seguridad y fiabilidad de la oferta laboral, al
tiempo que explicaron que la pobreza y la falta de oportunidades de empleo
influyeron en la aceptación de la propuesta.
La directora regional del proyecto de la
OIM Lucha contra la Trata, Ana Hidalgo, lamentó que el hecho de escapar de sus captores
y volver a su hogar no supone "el fin de la pesadilla" para las
mujeres que han sido captadas por las redes de tratas de personas.
"Una vez en casa se enfrentan a
reprimendas violentas o a volver a ser víctimas del tráfico, a verse
estigmatizadas por la familia y la comunidad, y puede que tengan que pagar las
deudas contraídas para migrar", explicó Hidalgo.