Managua - El presidente de Nicaragua, sorprendió este miércoles a los asistentes a la Cumbre del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) al relatar una anécdota que vivió con el mandatario hondureño, José Simón Azcona, en la época de la guerra de entre la “Contrarrevolución” y el ejército sandinista en la época de los años ochenta.
La alusión la hizo Ortega, luego de conferir
un reconocimiento al ex mandatario guatemalteco, Vinicio Cerezo a quien impuso
la medalla “Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío” por su gran
contribución a la pacificación de la región a través de los acuerdos de
Esquipulas que cumplen este mes 25 años.
Ortega recordó que en esa época, habían
muchos que se oponían a que los mandatarios de la región se reunieran en
conjunto para tomar decisiones y acuerdos que terminaran con las sangrientas
guerras internas en varios países de la región, principalmente en Nicaragua, El
Salvador y Guatemala.
En ese sentido, exaltó la valentía y el
coraje de Cerezo para lograr, en 1986, los primeros acuerdos donde también
fueron parte fundamental, los ex mandatarios de El Salvador, José Napoleón
Duarte y de Honduras, José Simón Azcona, quienes ya fallecieron así como la del
ex gobernante costarricense Óscar Arias.
Por su parte, Cerezo dedicó el
reconocimiento a los dos ex mandatarios ya fallecidos así como a todos aquellos
hombres y mujeres que ofrendaron su vida o que tuvieron salir de su país, por
luchar para lograr la paz en la región.
En la ceremonia intervinieron varios de
los asistentes a la cumbre, entre los que destacan los presidentes de El
Salvador, Mauricio Funes y de Honduras, Porfirio Lobo, quien también elogió la participación
de Azcona en los acuerdos de paz.
Fue en ese marco, que Ortega recordó una
anécdota que le ocurrió con el ex presidente hondureño José Azcona.
Ortega relató que en 1988, parte del
territorio hondureño, era utilizado por los contrarrevolucionarios conocidos
como “Contras” para instalar sus campamentos, por lo que el alto mando del
ejército sandinista decidió ejecutar la denominada operación “Danto 88”,
llamada así en honor a un comandante guerrillero de la revolución nicaragüense.
La operación Danto 88, la mayor ofensiva
lanzada por el EPS, pretendía destruir los campamentos de la “Contra” en
Honduras, para lo cual utilizaron unos tres mil hombres del Ejército Popular
Sandinista (EPS) y unos 13 helicópteros.
El mandatario nicaragüense recordó que
cuando ya estaban logrando el objetivo de atacar los campamentos de los
“Contras”, recibió una llamada de Azcona quien le advirtió: “mira Daniel, mejor
retira esas tropas que ahí van unos aviones yanquis”.
Fue así como se procedió a retirarse de
la zona, concluyó Ortega.