En Honduras hasta en las iglesias hay corrupción, según Barra de Abogados Anticorrupción
Tegucigalpa – En Honduras no solamente hay corrupción dentro de la administración pública, sino que también en el ámbito civil lo que incluye el sector bancario, las iglesias y hasta en la familia, según el presidente de la Barra de Abogados Anticorrupción, Rafael Virgilio Padilla.
Sin embargo, Padilla destacó que “lo que nos interesa a todos los hondureños es la administración pública, donde por muchos años, ha existido una cultura de la corrupción, donde se privilegia ganar dinero, sin importar la manera en cómo se gana el dinero”.
En ese sentido, aseveró que según un estudio de la Fundación Democracia Sin Fronteras, el 33% de los diputados, nunca han presentado ninguna iniciativa ni ninguna propuesta de ley en el Congreso Nacional y, ganar dinero sin trabajar, es corrupción.
Agregó que esa cultura de la corrupción ha sido alimentada por los partidos políticos tradicionales durante muchísimos años, desde los años setenta, con el caso de la Corporación Nacional de Inversiones (Conadi) que nunca se resolvió, mientras que en los ochenta, se presentaron una infinidad de casos constitucionales y de ganar dinero sin trabajar y sobretodo de impunidad.
“Hay impunidad porque en Honduras se privilegia la gobernabilidad al Estado de derecho, es decir, al poder real del país, no le importa cumplir la ley sino que lo que le interesa es mantener una gobernabilidad que asegure cierta paz, sin importar que haya o no”, argumentó.
Ejemplificó que en el caso del ex ministro de Finanzas, Héctor Guillén, “es imposible que él vaya a la cárcel, porque la correlación de fuerzas del país, no permite que una persona de su peso, obtenga justicia a favor de la administración; no quiero con esto condenar al señor Guillén, pero quiero decir que el estatus quo de la gobernanza, o sea las personas que mandan en Honduras, tienen un privilegio que les permite siempre gozar de impunidad”.
En ese sentido, Padilla destacó que es importante que los hondureños sepan cómo revertir esa corrupción y esa impunidad. “La corrupción y la impunidad, únicamente se van a revertir, si hay un cambio en la voluntad de hacer gobernanza por parte de las personas que mandan en Honduras, si los partidos políticos tradicionales, deciden desde ahora, vamos a hacer cumplir la ley, aunque a nosotros nos parece que eso es mucho pedir, porque ellos van a seguir actuando de la misma manera”.
Añadió que la otra alternativa es que los partidos políticos tradicionales, salgan de la gobernanza y que nuevas fuerzas accedan al gobierno, pues de lo contrario se van a seguir obteniendo los mismos resultados.
El togado también cuestionó el papel de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que han convertido a ese poder del Estado “en un desastre, no puede ser que la Ley de Amparo, que es la que garantiza los derechos fundamentales de los hondureños, diga que los recursos se van a resolver en 23 días y esta Corte Suprema de Justicia, tiene la desvergüenza y la indolencia de resolverlos en 700 días”.