Tegucigalpa- Tras descartar establecer un Estado de sitio o crear una zona especial o de exclusión en el Bajo Aguán, el gobierno busca solventar la crisis en el sector con la prohibición de portación de armas a los civiles, aunque posean permisos para lo anterior.
·CN aprobará decreto que prohíbe la portación de armas en zonas conflictivas
Para ello el Poder Ejecutivo remitió el martes al Congreso Nacional un proyecto de decreto que prohibirá la potación de armas de fuego en las zonas conflictivas del país. Aunque la dedicatoria sería para el Bajo Aguán, el gobierno se prepara para que otras zonas del país puedan ser afectadas por la crisis agraria o bien por actividades del crimen organizado, especialmente el narcotráfico.
El proyecto de decreto en manos del Congreso Nacional busca que el Consejo de Ministros tenga la potestad de declarar zonas de suspensión de permisos de portación de armas.
De acuerdo al diputado Rigoberto Chang Castillo, secretario del Congreso Nacional, el proyecto fue recibido y buscan determinar el tiempo de vigencia de la medida.
Mientras el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla, puntualizó que la determinación incluye todo tipo de armas.
Bonilla apuntó que implementarán la ley lo más antes posible, “porque no se puede seguir permitiendo que las personas en esos sectores del país porten esa gran cantidad de armas que hay en estas zonas”, señaló.
Para que el decretó sea efectivo se tendrá que reformar el artículo 33 de la Ley de Portación de Armas y Explosivos.
El decretó también abarca a las personas que anden armadas en las manifestaciones públicas.
A mediados de julio, el ministro de Defensa, Marlon Pascua reveló que ya tienen identificados nuevos sitios donde supuestamente guardan armas.
Pero Pascua no explicó porque conociendo los sitios donde están almacenadas las armas las fuerzas militares y policiales de Honduras han actuado para incautarlas, ya que con la legislación vigente se puede actuar en defensa de la seguridad ciudadana.
Según Pascua, se ha decomisadovarias armas de grueso calibre y de uso militar que estaban en poder de civiles en una de las fincas en conflicto de la zona del Bajo Aguán.
La zona del Bajo Aguán es uno de los sectores del país más conflictivos donde más de 50 personas han perdido la vida en el último año, entre ellos campesinos y guardias de seguridad por problemas de tierras.
Colón y Atlántida son dos de los cuatro departamentos más violentos de Honduras, ambos sobrepasaron de cifra de más de 100 homicidios por cada cien mil habitantes, más de 10 veces de la promedio mundial que es de ocho víctimas.
El gobierno del presidente Porfirio Lobo ha tomado varias medidas para resolver la crisis del Bajo Aguán, ya que ha desplegado centenares de soldados en la operación “Xatruch”, y también el mismo mandatario ha denunciado en varias ocasiones que hay grupos y personas armadas que están fuera del marco de la lucha de la reivindicación de tierras.
Pero toda medida ha fracasado por el permanente accionar de los grupos campesinos que tras tomar una finca, siguen otra en un efecto “domino” que mantiene la zozobra en los productores de palma africana e incluso la hicieron llegar al valle de Sula y otras áreas con la toma de tierras propiedad de dos compañías azucareras.