Madrid - La vicepresidenta de Honduras, María Antonieta Guillen de Bográn, confió hoy en el diálogo de España con Argentina y Bolivia tras su reciente expropiación de sendas filiales de empresas españolas, pero sostuvo que "cada país tiene sus posiciones que se deben respetar en el marco de sus propias legislaciones".
Guillen de Bogran participó ayer y este martes en Madrid en
la reunión preparatoria de la XXII Cumbre Iberoamericana que se celebrará en
noviembre, y al término de la última jornada hizo un balance
"positivo" del encuentro.
Según explicó en una entrevista, el foro discurrió
"tranquilo" y en él, no sólo se elaboró una declaración de
"buenas intenciones", sino que contó con rutas "más
pragmáticas" para materializar resultados.
Citó aquellos que tienen que ver con la transparencia y la
gestión de gobiernos "más eficaces", así como con "propiciar
mejores climas de inversión en términos de estabilidad jurídica, respeto a las
leyes y las constituciones, y, asimismo, la búsqueda y compromiso orientados a
fortalecer mejores espacios para blindar servicios de educación y salud para
todos como servicios básicos".
Temas generales
La vicepresidenta de Honduras, en el cargo desde la victoria
de Porfirio Lobo en noviembre de 2009, alegó que durante la reunión no se abordó
explícitamente la reciente expropiación por Argentina de las acciones de Repsol
en YPF, y la nacionalización en Bolivia de la filial de Red Eléctrica de
España, sino que se hizo "en general".
"Se habló y se vio que hay un compromiso en términos de
respetar la constitución, el cumplimiento de las leyes de manera mutua dentro
de cada uno de los países, de todos los países", señaló la también
ministra de Presidencia.
Subrayó al respecto que el diálogo "puede ser un camino
importante" para superar diferencias y confió en que "esa ruta se
busque".
Así, precisó que, si bien Argentina eligió miembros
diplomáticos para asistir a esta cita de Madrid, Bolivia contó con un
representante ministerial que tuvo una presencia "muy activa", por lo
que opinó que este encuentro puede ser un mecanismo que "mejore y
viabilice" la realización de la cumbre en noviembre.
"Es lo que todos esperamos, que más bien busquemos como
pueblos de Iberoamérica cuáles son los temas que más nos unen y ver cómo
superamos los que puedan generar alguna diferencia", dijo Guillen tras
esta última reunión preparatoria de la Cumbre, en la que la vicepresidenta del
Gobierno español, Soraya Saénz de Santamaría, ejerció de anfitriona de los 22
países participantes.
De cara a la cumbre, Guillen confió en que se
"fortalezcan" nuevas relaciones en planos de igualdad y una
"mayor concreción" de compromisos en este ámbito, de manera que
"vayan más allá de algunos principios meramente retóricos y con mayor
aplicabilidad en el ámbito de compartir experiencias y buenas prácticas de
lecciones aprendidas".
Por ello y aunque la agenda de la cita de noviembre en Cádiz
(sur de España) no está ni definida ni cerrada, la vicepresidenta de Honduras
incidió en que ni ayer ni hoy se trataron las expropiaciones de Argentina y
Bolivia "porque es un hecho coyuntural y lo que mueve el espíritu de la
Cumbre son políticas generales".
"Se dijo claramente que no podíamos construir una
visión de políticas en áreas tan importantes para nuestros pueblos
influenciados por una situación de coyuntura, propia no de la mayoría",
agregó.
Explicó que este asunto pudo haberse abordado cuando se elaboraron
las conclusiones y se trató sobre la seguridad jurídica, pero, aclaró,
"primó más bien el consenso sobre el cumplimiento de la constitución y
leyes de cada país".
Sobre el desarrollo de la normativa de transparencia en
Honduras, Guillen de Bogran aseguró que se están dando pasos con un esquema
"bastante desarrollado" y una ley de transparencia respecto a la
información desde 2007, un presupuesto "abierto y ciudadano" o un
sistema integrado de finanzas públicas.
Concluidos los preparativos de la Cumbre de noviembre, la
Secretaría General Iberoamericana recibirá los informes de todos los países
participantes con la finalidad de ver cuáles son homologables y asimilables a
la realidad de cada país.
"Mi satisfacción uno es que el nivel del diálogo político
fue muy importante, de alto nivel", aseveró la política hondureña, quien
insistió en que confía en que el próximo noviembre en Cádiz "todas estas
cuestiones (las expropiaciones) encuentren su punto de clarificación en ambas
vías".
Concluyó con la esperanza de una "disposición de
apertura, como se ha tenido en este momento" por parte del representante
de Bolivia, con el objetivo de que "las cosas pudieran tener el espacio
que corresponde en un evento tan importante".