Miami (EE.UU.) - Un jurado estadounidense declaró hoy culpable de conspiración de tráfico de drogas al guatemalteco Mario Ponce Rodríguez, acusado de recibir grandes cantidades de cocaína en Honduras y Guatemala para su distribución en EE.UU..
El fiscal federal del distrito sur de Florida, Wifredo A. Ferrer, dijo que después de nueve días de juicio en un tribunal de Miami, los miembros del jurado hallaron culpable a Ponce, quien fue extraditado a EE.UU. desde Honduras el año pasado.
El guatemalteco podría afrontar una pena máxima de cadena perpetua.
"Ponce fue uno de los narcotraficantes centroamericanos más prolíficos y fue responsable de recibir grandes cantidades de cocaína en Honduras y Guatemala para ser distribuidas en Estados Unidos", dijo Ferrer.
Su captura fue posible a la "sobresaliente cooperación" de las autoridades policiales de esos dos países centroamericanos, apuntó el fiscal.
El agente especial a cargo de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), Mark R. Trouville, declaró que esas naciones han "emergido como conductos cruciales de los narcotraficantes para el traslado de la cocaína desde Colombia a México y posteriormente a EE.UU.".
Según las pruebas presentadas en el juicio, en varias ocasiones, Ponce recibió entre 500 y 2.000 kilos de cocaína, transportados por aviones que aterrizaban en pistas clandestinas en Guatemala y luego ordenaba a otros que llevaran la cocaína a sitios donde era escondida hasta su envío a México y después a Estados Unidos.
Testigos describieron las negociaciones entre Ponce y narcotraficantes colombianos relacionadas con dos cargamentos de cocaína de 1.000 kilos enviados desde Suramérica hasta Honduras y Guatemala.
La Fiscalía Federal informó que las pruebas establecieron que Ponce dividía sus inversiones en cocaína en partes iguales con los traficantes que le enviaban la droga.
Ponce cobraba una tarifa por recibir la cocaína en Honduras que sería usada, en parte, "para sobornar a funcionarios para facilitar la distribución del cargamento".
Adicionalmente, las evidencias mostraban que Ponce organizó la construcción de un laboratorio para procesar cocaína en una de sus propiedades guatemaltecas que eran resguardadas por pequeños ejércitos de guardaespaldas armados.
En esa propiedad, también tenía una de las pistas clandestinas de aterrizaje, según la fiscalía.
Durante el juicio, testigos declararon que Ponce tenía un helicóptero y pilotos a su disposición para transportar los cargamentos de droga a México.
Otras pruebas reveladas el 1 de mayo del 2011, demostraron que Ponce y un piloto de helicóptero realizaron paradas no autorizadas para recoger y transportar a un conocido narcotraficante armado que poseía una licencia vencida de porte de arma.
Esa situación condujo a la detención del guatemalteco por parte de las autoridades hondureñas, "pese a los esfuerzos de Ponce de sobornar al fiscal hondureño asignado a su caso".
El acusado luego fue extraditado a Estados Unidos desde Honduras para enfrentar los cargos bajo los cuales fue declarado culpable.