Gobierno deberá recortar el gasto entre 1.5 y 2% para firmar nuevo acuerdo con el FMI
Tegucigalpa – La ex presidenta de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) Ana Cristina Mejía de Pereira, advirtió hoy que para la suscripción de un nuevo acuerdo Stand By con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el gobierno deberá comprometerse a recortar el gasto en un porcentaje de entre 1.5 y 2% con relación al Producto Interno Bruto (PIB).
Asimismo, la economista indicó que en la “difícil” negociación con el organismo financiero multilateral, se deben revisar las transferencias y los subsidios que actualmente otorga el gobierno de Porfirio Lobo.
“Yo creo que esa negociación es muy importante para el país y para el gobierno, porque la situación financiera internacional no está bien y las medidas de salvataje que han tomado en Europa han sido insuficientes para asegurar que los bancos salgan de la inestabilidad que los ha caracterizado en estos últimos meses y eso va a significar un problema de disponibilidad de financiamiento externo”, ilustró.
Añadió que la mayor parte del financiamiento externo al que tendrá acceso el país, es por parte de las instituciones multilaterales y para poder tener acceder a esos recursos, es necesario tener un acuerdo vigente con el FMI.
Señaló que ese acuerdo es importante para el gobierno porque la sostenibilidad de las finanzas públicas está en juego pues este año es complicado con el inicio del ciclo político y sobrevienen las presiones de gasto por parte de grupos de interés que ya empezaron a manifestarse y que se pueden contener mediante el acuerdo con el organismo multilateral.
Mejía destacó que el actual nivel de deuda es “alarmante” sobretodo el crecimiento de la deuda interna y lo más difícil del acuerdo será establecer un cierre razonable de las finanzas públicas a un nivel de déficit que pueda ser financiado con los recursos al que el país tiene acceso.
Indicó que para llegar a un nivel de déficit fiscal de menos del 3.5%, va a ser difícil porque el gobierno tendría que generar ingresos adicionales o recortar el gasto corriente entre 1.5 y 2% del PIB, lo cual es un ajuste “grandísimo que en este momento no se cómo van a cerrar”.
“Yo no creo que el FMI, acepte un nivel de déficit más alto”, acotó Mejía quien manifestó que no está segura de cuál es la capacidad de la economía para soportar nuevos impuestos porque acaba de entrar en vigencia la Tasa de Seguridad que es un impuesto significativo y también se habla que el gobierno va a restablecer el cobro del 1%, entonces frente a esa situación, es muy difícil que se puedan introducir nuevas cargas impositivas este año.
En ese sentido, considera que lo más razonable sería entrar en un programa fuerte del control del gasto e imponer algunas medidas de austeridad para poder alcanzar un nivel de déficit razonable.
Detalló que en primer lugar hay que pensar en un control del crecimiento de la masa salarial y en ese aspecto “ni siquiera se puede pensar en aumentos salariales en función de la tasa de inflación en este momento así como están las finanzas públicas.
Advirtió que cualquier incremento en el gasto sobre el nivel del año pasado, habría que pensarlo dos veces sobretodo en los temas de gasto corriente que tienen que ver con transferencias y subsidios.
“En este momento, así como están las cosas, no se puede afrontar un nivel de gasto como el que se tiene porque si no nos vamos a exponer a recortes de gastos como los que se acaban de implementar en Europa donde no sólo se redujeron los sueldos sino también las pensiones de los empleados públicos”, añadió.
No obstante, la economista consideró que si se suscribirá un nuevo acuerdo con el FMI, pero será una negociación “muy, pero muy difícil”.