Tegucigalpa - Autoridades de la Fiscalía hondureña reportaron la muerte de 13 privados de libertad, víctimas de un incendio en la cárcel de San Pedro Sula, región norte de este país centroamericano.
La información fue confirmada por la coordinadora de fiscales de la zona norte, Marlene Banegas.
También
el propio alcalde sampedrano, Juan Carlos Zúniga, confirmó la versión y
agregó que la riña comenzó entre coordinadores de los reos del centro
penitenciario.
Un interno fue decapitado y se identificó como Mario Álvarez,
quien era el coordinador de los privados de libertad denominados
“Paisas”, quien negociaba el traslado de algunos internos hacía otras
cárceles seguras del país.
Solo cinco reos fallecidos han sido identificados hasta el momento y son: Mario Álvarez, Elder Ramos Romero, José
Armando Gómez, Nery Sagastume Chinchilla y Daris Jesús Menjivar.
Los
cuerpos presentan multiples heridas cortupunzantes producidas por armas
blancas, según los primeros reportes de la fiscalía, sin embargo, uno
de los fallecidos presentaba graves quemaduras.
En
el interior del penal sampedrano se encuentra personal de la fiscalía
de los Derechos Humanos, así como de Medicina Forense del Ministerio Público.
Según algunos relatos, la riña se produjo en el recinto general donde se concentran la mayoría de los privados de libertad.
Antecedentes funestos
El 15 de febrero de este año, un incendio consumió varios módulos de la granja
penal de Comayagua, lo que dejó una mujer y 360 reos fallecidos.
En 2003, unas 68 personas fallecieron en la cárcel de El
Porvenir, La Ceiba, Atlántida.
Mientras en 2004, se produjo la muerte de 107 reos en la granja
penal de San Pedro Sula, hecho por el cual el Estado de Honduras aceptó su
responsabilidad ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El sistema penitenciario de Honduras es considerado una
"bomba de tiempo", pues las 24 cárceles existentes en el país, que
tienen capacidad para albergar a 8,000 personas, contienen a 13,000.